Opinión

Controlar la deuda de estados

23 agosto 2013 5:10

 
 
Será en las próximas horas, si los maestros disidentes lo permite claro está, cuando se vote la Ley de Disciplina Financiera de Estados y Municipios.
 
 
No se exagera cuando se afirma que las próximas semanas serán claves para el sexenio de Enrique Peña Nieto en su afán de consolidar un gobierno reformista, lo que necesariamente requiere el apoyo de otras fuerzas políticas, y por supuesto, de los legisladores. En estos tiempos ya nadie gobierna solo.
 
 
Pues bien, entre las iniciativas por aprobarse esta la ley que les amarrará las manos a los gobernadores en eso de contratar deuda de forma alegre.
 
 
Hablamos de un pasivo que según las más recientes estimaciones rebasa los 436 mil 200 millones de pesos y que ha provocado que el Congreso de la Unión busque modificar los artículos 25, 73 a 75, 79 108, 110 y 115 al 117 de nuestra carta magna.
 
 
El problema de esa deuda, si bien esta focalizado en 10 entidades federativas que concentran el 73.3 por ciento que significa unos 320 mil millones de pesos, es que en el corto plazo tendrá un impacto negativo en la industria de la construcción que no precisamente pasa por su mejor momento.
 
 
Las entidades más endeudadas son Distrito Federal de Miguel Ángel Mancera Espinosa con 58 mil 304 millones de pesos, Nuevo León de Rodrigo Medina con 47 mil 863 millones, y el Estado de México de Eruviel Ávila con 40 mil 119 millones de pesos, aunque también son las demarcaciones con mayores ingresos propios
 
 
De acuerdo al más reciente Reporte RECSA que elabora Humberto Armenta la aprobación de las modificaciones en cuestión si bien podría suponer que limitará la capacidad de los estados para emplear ingresos futuros para inversiones en el presente, en los últimos años no existe una correlación positiva entre deuda y gasto público dirigido a obra pública.
 
 
RECSA toma como base de medición el año de 2011 para medir que los 10 estados con más deuda gastaron 14.78 pesos en obra pública por cada 100 pesos de deuda contratada, lo que corrobora que varias entidades en el mejor de los casos refinanciaron deuda vieja ó de plano hipotecaron a sus habitantes para financiar gasto corriente.
 
 
Es por ello, añade RECSA, que en la ley a discusión hará énfasis en que ningún estado ó municipio podrá destinar empréstitos para cubrir gasto corriente e incluso la Auditoria Superior de la Federación podrá fiscalizarlos con el fin de auditar el destino de la nueva deuda, y por supuesto del ejercicio de los recursos que reciban de la federación.
 
 
La ruta del dinero
 
Nada que el secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza realiza una gira de trabajo por la República Popular de China, donde ayer realizó una visita a la ciudad de Tianjin, el segundo puerto más importante de la nación asiática y el cuarto más grande del mundo. El funcionario aprovechó la visita para reiterar que los puertos mexicanos crecerán significativamente en esta administración, tanto en inversiones como en manejo de carga, a razón de doble dígito alto. Y bueno, entre los anecdótico le comento que para llegar a Tianjin, el secretario Ruiz Esparza y su comitiva viajaron en tren desde Beijing, en un recorrido de 180 kilómetros en 40 minutos, a una velocidad de hasta 300 kilómetros por hora; así mismo, recorrieron la estación ferroviaria de Tianjin, para conocer su funcionamiento, tecnología y capacidad de transporte. El puerto de Tianjin maneja anualmente cuatro millones de contenedores, tiene seis terminales y grúas de última generación, manejadas por computadora. Muchas de sus instalaciones se han construido al ganarle terreno al mar. Su superficie es de 33 kilómetros cuadrados y en ella se ubican parques logísticos, industriales, recintos fiscales estratégicos y modernas instalaciones administrativas. En fin, hablamos de un puerto de clase mundial que ojalá permita dimensionar el potencial que tiene México en ese rubro…
 
 
Como se esperaba, Geo y Urbi también saldrán del Índice Habita de la Bolsa Mexicana de Valores que preside Luis Téllez Kuénzler.