Opinión

Consideraciones sobre
el destape

   
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Anaya y Meade (Cuartoscuro)

“Háganme suyo”, dijo el flamante destapado José Antonio Meade a los priistas. Al parecer es una de las nuevas formas en la política partidista: gánenme si quieren que los represente. Parece que algo no se entendió bien en toda la parafernalia del destape, pero lo cierto no es que tengan que hacer suyo a Meade, lo que el exsecretario de Hacienda tendrá que asumir es que ya es el priista mayor, es el priista número uno, el priista que representa a todos los demás, pues Peña le ha cedido la estafeta.

Pronto pasará la euforia, los datos de burbuja y empezará la competencia. Meade está haciendo sus primeras apariciones públicas. Hacer un juicio sobre su desenvolvimiento es prematuro. Los candidatos se hacen y brillan –o no– en la campaña, todo lo de antes es preparación. Seguramente veremos una farsa de campaña interna con algún precandidato de utilería que le permita sacar spots y darse a conocer más. Su tema/problema será el PRI, que ya lo hizo suyo y que irán juntos en su campaña; su reto es el partido que representa, su pasado inmediato y qué tipo de comparación tendrá con quienes lleguen al final de la elección en condiciones competitivas.

En otro ámbito el primer golpeado por la candidatura de Meade es Ricardo Anaya. El presidente del PAN enfrenta graves problemas: el Frente se desmorona por todos lados. En las encuestas aparece cada vez más abajo su nombre. Si hace seis meses el PAN solito estaba en primer lugar, ahora aspira a un tercer lugar y a la baja. Meade lo ha rebasado en los primeros impulsos, el PRI anda recolocado y de Anaya no se sabe prácticamente nada. Al parecer ha vuelto a esconderse –lo que hace muy a menudo cuando surge algún problema–. Es claro que el perfil de Anaya queda muy atrás comparado con el de Meade. Anaya se ha querido vender como el tipo preparado, el joven promesa y a la vez experimentado y estudioso. Pues salvo en edad, en todo lo demás le gana Meade. Es más solvente técnicamente, más preparado y experimentado. Aunque ciertamente Meade no ha estado en el plano político como figura partidista, ha encabezado gran cantidad de negociaciones con todas las fuerzas, incluido el PAN presidido por Anaya, siempre buenas y discretas. Anaya trae un tiradero espantoso en su partido. Medio mundo lo odia en la política nacional, sus gobernadores prefirieron tomarse la foto antes con Meade que con él y el Frente que encabeza es una mezcla de mezquindades con propuestas neopopulistas del cual ya empezaron a bajarse los primeros. El perfil de nerd, lo cumple mejor Meade que Anaya.

Otro aspecto a ponderar con el ungimiento de Mit (como le dice 'El Peje') es el deslumbrón que los medios tradicionales pueden causar en el hombre más ensalzado del momento. En efecto, la cargada mediática ha sido lamentable en algunos casos, pero hay que recordar que las campañas ya no se ganan con fotos en la primera plana ni desplegados de los sectores o saturando los medios con noticias poco impactantes. El reto de Meade no será comprar medios sino convencer en otras zonas en las que sí hay electores que se informan. Su reto será no sólo la creatividad, sino la credibilidad. Porque no basta decir que se es honesto, hay que rodearse de honestos y no parece que sea algo por lo que se distinga el partido del que es abanderado José Antonio Meade.

Mientras tanto, seguiremos esperando a que el Frente se defina, porque se ve que en ese antro no tienen prisa y traen todo bajo control.

Twitter: @JuanIZavala

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