Opinión

Consideraciones de corto y mediano plazo para el peso mexicano

Ante la reciente revaloración observada en varios activos de mercados emergentes, en especial tipos de cambio y bonos gubernamentales, considero oportuno hablar de lo que pienso son las perspectivas para la cotización peso-dólar en los meses siguientes.

Tal entorno de revaloración se ha visto enmarcado por un discurso con tono acomodaticio de la Fed del último mes. El comportamiento de los mercados ante el reciente cambio de guía de la reserva federal, de objetivos cuantitativos a cualitativos, nos habla de una lectura de mercado más laxa respecto a la urgencia de comenzar un proceso de normalización en la postura de política monetaria por parte de la mencionada institución.

Lo anterior a pesar de que los datos económicos en EUA han venido sorprendiendo favorablemente a los mercados en las últimas semanas. El mismo contexto posiblemente habría detonado pérdidas en mercados emergentes si no fuera por el discurso vigente de la Fed.

Este contexto ha favorecido el aprovechamiento de oportunidades de carry entre las tasas de rendimiento de mercado avanzados (EUA) y las emergentes. Lo anterior se ha reflejado en un renovado atractivo en los mercados de renta fija emergentes y, por ende, en un fortalecimiento generalizado de las monedas emergentes frente al dólar. A lo anterior se suma la expectativa de que el Banco Central Europeo pueda optar por activar apoyos monetarios de tipo cuantitativo.

El peso mexicano se ha ubicado entre las monedas con mejor desempeño relativo en el bloque emergente. En particular, tomando en cuenta un portafolio de 24 monedas emergentes, el peso ocupa el lugar número ocho en el listado de monedas con mayor revaloración frente al dólar entre el 25 de abril y el cierre de la semana pasada, 1.4 por ciento -liderando así al bloque latinoamericano.

Lo anterior ocurre en un contexto de datos económicos mixtos a nivel local y retrasos en la aprobación de importantes leyes secundarias asociadas a las reformas estructurales, lo que nos lleva a pensar que una favorable evaluación de fundamentales financiero/económicos y/o expectativas favorables sobre la misma economía y reformas han apoyado al peso mexicano.

Lo anterior me lleva a modificar el escenario de cotización peso-dólar para el corto plazo, considerando que los factores que han llevado a la apreciación reciente podrían mantenerse en las siguientes semanas sin otros factores ejerciendo un efecto contrario significativo. En particular, creo que ahora es más probable observar niveles de 12.8 en los siguientes tres meses, en contraste con el anterior 13.3.

Hacia adelante, en el mediano plazo, conservo mi perspectiva de espacio de depreciación. Este margen de debilitamiento contemplaría el reconocimiento de que a partir de este otoño, tras la finalización del proceso de “tapering” de la Fed (presumiblemente en septiembre), la eventual normalización (alzas) de su tasa de referencia, conforme un clima que pudiera contraponerse temporalmente a la aceleración en el ritmo de crecimiento económico local y una visión positiva de avance en las reformas estructurales en cuanto a su influencia sobre el mercado cambiario.

Así, creo razonable suponer un nivel de cotización peso-dólar para el cierre de año en 13.0, sólo ligeramente inferior al anterior de 13.1.

Desde luego, en todo esto debe incluirse el reconocimiento de que una de las variables económico-financiera más difícil de pronosticar es el tipo de cambio. Así, asigno un peso importante al razonamiento detrás de la direccionalidad propuesta y los supuestos en que se sustenta: tono del discurso de la Fed (posiblemente se mantenga similar en el corto plazo), normalización en la tasa objetivo de la Fed (a comenzar posiblemente en el verano de 2015), aprobación de leyes secundarias a nivel local (semanas siguientes), y reaceleración en el ritmo de crecimiento de la actividad en México (a partir de datos del segundo trimestre del año).

*Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.

Twitter: @joelvirgen