Opinión

Tres consejos para pedir un aumento de sueldo con éxito

 
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[La principal noticia es el dato del empleo en EU durante agosto / Bloomberg]

En la vida laboral no suele obtenerse en automático lo que se merece. Se obtiene lo que se pide, se negocia y se justifica desde la perspectiva de los resultados que produces en una organización. El dinero bien ganado es un eco del valor que generas.

Pedir un aumento de sueldo es, en el fondo, una conversación de negocios. El que pide debe tener claro qué y cuánto aspira a lograr, estar bien preparado para justificar ese costo y tener estudiados los impactos en su vida de los distintos desenlaces posibles.

Quien responde a nombre de la empresa debe tener lo más claro posible el valor específico que su interlocutor genera al negocio, en qué proporción puede estirar la compensación integral del puesto y dónde está el punto económico óptimo de la relación.

Muchos factores pueden intervenir en una negociación de sueldo, pero aquí tres consejos para todo el que planea pedir un aumento pronto:

1) No es el tiempo que dedicas al trabajo, sino los resultados que produces.- Empezar una discusión de tu paquete de retribución sobre la base de que trabajas muchas horas no es óptimo. Si no puedes con la suma de tareas en tus manos, es posible que estés enfrentando un desbalance de tu carga de trabajo y necesites ayuda o bien que estés mostrando incapacidad para la función. Todos tenemos las mismas horas del día. Con independencia de que sientas que trabajas mucho y 'que se deberían de dar cuenta', pide una evaluación integral de tu desempeño en la que participe tu jefe directo y, después de escucharla completita, pregunta: ¿qué de todo lo que hago agrega más valor al negocio? Sólo identificándolo de manera clara podrás priorizar las tareas y responsabilidades que potencialmente te pueden producir más ingresos.

2) No es cuánto necesitas, es cuánto es lo máximo que ese puesto puede pagarte.- Si la conversación sobre un posible aumento la centras en lo que dices necesitar, enfocas la discusión en tu persona y no en el máximo ingreso al que podrías aspirar con determinado resultado.

Permíteme afirmar lo que una empresa nunca te dirá por ser políticamente incorrecto: a nadie le importa 'cuánto necesitas', a la empresa le importa cuánto representa el costo total del valor que produces. Por ende, te aconsejo iniciar la conversación con una pregunta como esta: ¿qué tendría que hacer en este puesto o en algún otro dentro de la organización para ganar '$X' o 'X%' más? Tras decir una cantidad concreta, escucha con atención.

3) No es crecer el fijo, es estirar el variable ligado a resultados medibles.- Dado que vivimos en un régimen laboral en que no es posible reducir sueldos cuando el valor de las personas ya no justifica determinado monto, las empresas son estructuralmente cautas a la hora de subir las compensaciones fijas a cualquier empleado, por bueno que éste sea. En discusiones de aumentos, suele ser más viable discutir bonos o compensaciones variables ligadas a resultados medibles, que incrementos o retabulaciones basados en conceptos etéreos como 'le hecho muchas ganas a mi trabajo'. Si tu empresa no dispone de un esquema de compensación variable que te permita ganar más si produces determinados resultados, pregunta: ¿qué tipo de resultados debería producir para aspirar a un bono de 'X' meses de sueldo? No te sorprenda que no tengan respuesta inmediata, pero mantén la conversación viva hasta que se produzca una respuesta institucional.

Con independencia del tamaño y capacidad económica, la mayoría de las empresas tienen el interminable reto de pagar sueldos competitivos a colaboradores competitivos. Si tú eres uno de esos empleados que agrega valor constante y cuyos conocimientos y habilidades resultan difíciles de reemplazar, encontrarás oídos más proclives a compensarte más y mejor. Pero hay que pedirlo y negociar bien. Si no hay respuesta, más temprano que tarde te darás cuenta de que tu ciclo en esa empresa terminó y será momento de buscar oportunidades en otros lados.

Y es que con independencia del tipo de trabajo que hagas o el nivel de autoridad y responsabilidad que tengas, sólo se maximiza la compensación posible cuando se tiene claro que una cosa es aprender a trabajar y otra completamente diferente es aprender a maximizar tu ingreso.

El autor es empresario y conferencista internacional.

Twitter: @mcandianigalaz

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