Opinión

Consar, por flexibilizar inversiones en Afore

El Sistema de Ahorro para el Retiro cumple 17 años

Sin duda la última de las grandes reformas estructurales de años recientes ha sido la constitución de las Afore.

Esto fue hace 17 años. Hablamos de la administración de Ernesto Zedillo Ponce de León, lo que refleja que los cambios de gran calado en nuestra economía se han dado a cuentagotas.

De ahí la gran responsabilidad que tiene a cuestas el Congreso de revisar las leyes secundarias en telecomunicaciones y energía, y la importancia de la gestión política del presidente Enrique Peña Nieto para llevar a buen puerto cambios que darán sus frutos más allá de su sexenio.

Pero regresando a la breve historia del Sistema de Ahorro para el Retiro con administradoras privadas, habrá que decir que en 17 años han podido generar un ahorro por 2.2 billones de pesos que pertenecen a 51 millones de trabajadores.

De no haberse dado la reforma a las pensiones ese ahorro no existiría con todo lo que ello implica para el gobierno, y por supuesto para las empresas que buscan financiamiento en pesos, y si no basta ver las últimas colocaciones de títulos en la Bolsa Mexicana de Valores de Luis Téllez Kuénzler, que en algunos casos han rebaso los mil millones de dólares.

Con esto le quiero decir que el crecimiento en el ahorro para el retiro en muchos casos no hace tan necesario buscar financiamiento fuera de México.

Y bueno, como cualquier sistema es perfectible, de ahí que la Comisión de Ahorro para el Retiro (Consar) que tiene como mandamás a Carlos Ramírez Fuentes, haga una serie de planteamientos para mejorar las pensiones, entre ellas insistir en buscar los mecanismos para ampliar la actual aportación de 6.5 por ciento del salario base de cotización, que se ubica entre las más bajas en el mundo. La propuesta ha rebotado varias veces entre gobierno, empresarios y sindicatos, sin ningún resultado a la fecha, lo que pone en riesgo tener pensiones dignas.

Para hacer frente a tal escenario algunos trabajadores, los menos desafortunadamente, tienen algún contrato de pensión privado, por lo que una alternativa sería el ahorro voluntario que tampoco ha crecido, ya que sólo 4 de cada 10 trabajadores aportan ahorros a sus Afore.
Una vertiente para mejorar los ahorros para las pensiones es seguir flexibilizando el régimen de inversión, lo que se ve como el camino más sencillo, aunque ante un panorama de tasas de interés históricamente bajas en todo el mundo sería recomendable ampliar la inversión en bolsa, y también en valores en el extranjero que tiene un tope actualmente de 20 por ciento de las carteras.

En fin, las Afore han podido ampliar el ahorro interno en forma considerable, pero al final el tema es cómo mejorar el ahorro para la vejez de los trabajadores, amen de que todavía varios millones de mexicanos no tienen una Afore, y es muy factible que no estén generando ahorros para cuando lleguen a la tercera edad.

La ruta del dinero

A estas alturas del partido nadie entiende cómo es que el expresidente de la Comisión Federal de Competencia (CFC), Eduardo Pérez Motta, no vio lo que en sólo cuatro meses investigó y dictaminó el Instituto Federal de Competencia: que existe una concentración entre Dish y Telmex. De plano Pérez Motta fue omiso, negligente o cómplice. Usted haga sus conjeturas. El caso es que resulta inexplicable que el economista a cargo de regular la competencia en el país no haya sabido de la opción de compra y, si la conocía, que se le haya pasado requerir todos los contratos del Proyecto Alpha. La relación entre Dish y Telmex era evidente y su trabajo consistía en indagar a fondo. En vez de eso, permitió que esas dos firmas simularan y engañaran al Estado mexicano con todo lo que ello implica para el mercado y los consumidores. Ahora parece que las cosas van por otro derrotero y en el sector de telecomunicaciones ya se habla de sanciones ejemplares sin precedente.

Nada, que la minera canadiense Goldcorp, productor de oro líder en México y que encabeza George Burns, se ha suscrito al estándar del Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés), denominado Oro Libre de Conflictos. Como miembro de esa agrupación, Goldcorp tiene el deber de aplicar el estándar Oro Libre de Conflictos, el cual tiene como objetivo demostrar que su producción ha sido extraída de forma que no provoca, apoya o beneficia conflictos armados, abusos a los derechos humanos, o se realice alguna infracción de acuerdo al código de derechos humano internacional. En México, las operaciones de Goldcorp están ubicadas en Chihuahua, Guerrero y Zacatecas, regiones que de acuerdo a la evaluación realizada con base en Barómetro de Conflicto de Heidelberg, se encuentran “afectadas por conflictos”, motivo por el que se ha procedido a implementar el estándar. Las medidas tomadas en México han garantizado el conocimiento y cumplimento de dicha normatividad en todas las operaciones de Canadá, Estados Unidos y Guatemala. Hablamos que la idea es ayudar a las compañías a demostrar que están operando en forma responsable, aún cuando lo hagan en zonas en conflicto, estableciendo un enfoque común para comprobar que su producción de oro no auspicia a grupos delictivos o paramilitares, a través de un proceso de auditoría externa.

A la callada, Vitro, que preside Federico Sada González, sigue dando pasos para mejorar su balance. Por lo pronto, acaba de amarrar el refinanciamiento de deuda con bancos por 298 millones de pesos de su filial Álcali cuyo vencimiento pasó de diciembre de 2014 a junio de 2018. En el nuevo esquema de deuda se aplicará la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) + 2.75 por ciento cuando anteriormente era TIIE + 3.25 por ciento.

Sigue muy activo el director general del Instituto Fonacot, César Martínez Baranda, quien ayer suscribió un convenio con el director general del Sistema de Transporte Colectivo Metro, Joel Ortega Cuevas, para que los más de 14 mil empleados de ese importante medio de transporte de la ciudad de México gocen los beneficios del crédito Fonacot, ya sea mediante el uso de la tarjeta Fonacot-MasterCard o a través el crédito en efectivo.