Opinión

Congruencia

    
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Jacqueline Peschard como presidenta del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) ( Cuartoscuro)

Esa maldita congruencia. El líder nacional del PRI, Enrique Ochoa, exige que el presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, renuncie a su cargo por casos de corrupción.

El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, acusa desde una cárcel en Guatemala, que el actual gobernador Miguel Ángel Yunes desvía recursos en vuelos de avión.

Distintas voces del gobierno federal señalan de populistas apocalípticos a otros y ellos reparten en tiempos electorales televisiones, tinacos, y tarjetas rosas.

El líder nacional de Morena habla de lucha anticorrupción, pero es incapaz de opinar sobre señalamientos claros de conflicto de interés en uno de sus consentidos en la capital del país.

Criticamos las políticas racistas de Donald Trump, pero al 47% de los mexicanos nos pasa por la cabeza un muro en la frontera sur.

El cuerpo técnico de la selección nacional de futbol y los directivos suplican al público dejar de hacer un grito homofóbico, pero el director técnico nacional insulta a quien se le ponga enfrente faltando 10 minutos para el final.

Esa maldita congruencia… tan ausente… tan necesaria.

Ayer, seis columnistas del diario El Universal decidieron presentar su renuncia: José Luis Caballero Ochoa, Enrique Cárdenas Sánchez, Edna Jaime Treviño, Sergio López Ayllón, Jacqueline Peschard Mariscal, Pedro Salazar Ugarte. Ciudadanos, académicos, activistas, destacados mexicanos e intachables.

La razón la exponen en la carta que hacen pública: “El Universal ha adoptado una cobertura adversa ante uno de los proyectos de construcción institucional más relevante y urgente para nuestro país: el Sistema Nacional Anticorrupción. Quienes firmamos esta carta hemos estado involucrados de manera directa en la concepción, desarrollo y puesta en marcha de ese ambicioso sistema que busca erradicar uno de los males que más lastiman a México.

“Por lo mismo, nos ha sorprendido la posición del periódico mediante notas imprecisas, sin sustento fáctico, refractarias a verificar la información pública disponible y que, en cambio, han insinuado conflictos de interés y la comisión de prácticas indebidas en las que, de una u otra manera, todos nosotros estaríamos involucrados.

“La falta de sustento de las notas publicadas por El Universal –incluso en llamados de ocho columnas– ha sido evidenciada en diversas sedes y por diversas personas y, sin embargo, de manera inexplicable, el periódico ha mantenido esta línea editorial.

“Lamentamos sinceramente que las decisiones editoriales y las circunstancias en las que éstas han tenido lugar nos hayan llevado a tomar esta decisión, pero la congruencia con nuestras convicciones, el compromiso con la verdad y el derecho a defender nuestro buen nombre, obligan”.

Esa bendita congruencia. Tan presente en algunas figuras a seguir, tan necesaria en estos tiempos.

Twitter: @jrisco

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