Opinión

Confianza ¡qué importante eres!

 
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La macha llegó a la Rectoría de Ciudad Universitaria. (Alejandro Meléndez)

He señalado en repetidas ocasiones, casi en forma obsesiva, la importancia que tiene la Confianza, así con mayúsculas, para el desarrollo sano de la persona, la familia, la empresa, la sociedad y el país.

Pero un país, cualquiera que sea, se apoya en sus instituciones y si éstas no son confiables, el cáncer de la desconfianza será causa de innumerables estragos.

¿Qué tanta confianza tenemos los mexicanos en nuestras instituciones?

Veamos lo que nos dice al respecto el muy interesante estudio de Consulta Mitofsky dirigida por Roy Campos, sobre la evolución de la confianza en un período de 7 años, esto es, del 2008 al 2015.

Es de llamar la atención, en primer lugar la caída que ha tenido la confianza en las instituciones al pasar ésta, en una escala del 1 al 10, del 6.9 al 6.2 ¿Nada alentador, verdad?

Tienen la mejor posición las universidades (7.3) las iglesias (7.1) y el ejército (7,0).

Y tienen las peores calificaciones las instituciones políticas, la policía (5.3) y los sindicatos (5.4).

Veamos la situación de las instituciones políticas: Partidos políticos, los peores, (4.9) diputados (5.2) senadores (5.3) y presidencia (5.7) Todos ellos reprobados.

Analicemos el tema de la presidencia. Sus resultados a partir del primer año calificado, que en este caso viene desde el 2004 han sido como sigue (y yo los relaciono con el Presidente en turno): Fox 6.3, 6.5, 6.9 Calderón 6.8, 6.7, 7.1, 6.7, 6.5, 6.6 Peña Nieto 6.2, 6.1, 5.7.

Lo anterior quiere decir que, con los datos disponibles, la mejor calificación la obtuvo el Presidente Calderón y la más baja el Presidente Peña Nieto.

Sobran los comentarios.

No es sorpresa alguna la mala calificación de la policía. Sí, de los policías, quienes están destinados a proteger a los ciudadanos, pero que en múltiples ocasiones abusan de ellos, porque están inmerso en la corrupción. Frecuentemente, más que buscar en ellos la protección que merecemos al enfrentar un problema de su competencia, preferimos eludirlos para no agravar nuestra situación ¿Qué decir de la “mordida” a la que todos estamos expuestos y que es una institución en México?

Buenos policías los hay, sin duda, y conocemos casos verdaderamente ejemplares. Pero las cifras hablan por sí solas: la policía no es una institución que merece nuestra confianza.

¿Y los diputados y senadores? ¿Y sus partidos políticos? ¡Qué vergüenza! Los primeros son nuestros representantes, sí, representantes electos por nosotros, los ciudadanos. Tienen la responsabilidad ineludible de luchar por nuestros intereses, para eso los elegimos. Pero los escándalos de corrupción y del manejo de intereses inconfesables los asedian y desprestigian. Recordamos todos el conocido caso de “los moches” que avergonzaron al Partido Acción Nacional ¿Qué diría de esto su fundador, D. Manuel Gómez Morín? ¿Y el trágico caso de Iguala en el que están involucrados tanto el PRI como el PRD?

Que bueno que las universidades, la iglesia, y el ejército sigan encabezando la confianza de los ciudadanos. Pero es de llamar la atención que todas estas instituciones han retrocedido en su calificación inicial de hace diez años: Universidades, del 8.1 al 7.3; Iglesia, del 7.7 al 7.1; ejército, del 7,7 al 7.0.

El mensaje que nos envía la encuesta de Consulta Mitofsky es clara; los mexicanos hemos perdido paulatina pero inexorablemente la confianza en nuestras instituciones y esta pérdida tiene, sin duda, graves repercusiones para el desarrollo de nuestro país, porque la inversión se apoya en la confianza tanto de capital como de talento. Sin ella, muchos buscarán otros horizontes. Luchemos por recuperarla y para esto lo primero que tenemos que hacer, aunque no lo único, es que nosotros, los ciudadanos exijamos la selección de candidatos dignos para ocupar los puestos públicos y una vez electos vigilemos de cerca el cumplimiento de sus responsabilidades.

Mañana será otro día

Presidente de Sociedad en Movimiento.

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