Opinión

Coneval, en el juego del PAN


 
El diagnóstico del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) sobre la Cruzada Nacional Contra el Hambre parece cuestionar más que “evaluar” ese programa social.
 
La evaluación se presentó una semana antes de que la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, compareciera el lunes pasado ante comisiones del ramo en la Cámara de Diputados y hoy en el Senado de la República.
 
Una de las principales conclusiones del Coneval es que la Cruzada no tiene un objetivo claro y que se basa en el programa brasileño Hambre Cero, que –afirma- ya caducó.
 
El diagnóstico también se presentó cuando en el ámbito legislativo se propone impulsar la autonomía del Coneval, cambiar su denominación y conformar un consejo consultivo para su administración.
 
Independencia y autonomía
 
Quien promueve ese cambio es el PAN, partido que en su propuesta político electoral contempla crear la Comisión Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
 
Actualmente, el Coneval es un organismo público descentralizado de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), con autonomía y capacidad técnica para generar “información objetiva” sobre la situación de la política social y la medición de la pobreza en México.
 
El PAN en su iniciativa, presentada ante el Senado el 24 de septiembre, propuso convertir al Coneval en un organismo con autonomía de gestión y presupuestaria, personalidad jurídica y patrimonio propios.
 
Tendría a su cargo la medición de la pobreza, así como el diseño y la coordinación del sistema nacional de indicadores de gestión de las políticas y los programas de carácter social que pongan en marcha la Federación, las entidades federativas y los municipios.
 
Y tendría un consejo consultivo integrado por un presidente –cuyo cargo duraría cinco años- y seis consejeros propuestos por instituciones de educación superior y nombrados por el voto de las dos terceras partes de los miembros del Senado.
 
“Contrapeso” del Ejecutivo
 
El argumento del PAN es que el diseño de la política social y el combate a la pobreza no deben estar sometidos a la voluntad del Ejecutivo.
 
“No es admisible que el organismo encargado de evaluar las políticas de desarrollo social sea parte del mismo Ejecutivo”.
 
El PAN propone que el Coneval sea un organismo autónomo para que sus funciones sean un “verdadero contrapeso” de la actividad del Ejecutivo.
 
Lo que no propone es que el organismo también evalúe las causas de la pobreza, ofrezca soluciones para combatirla y formule políticas públicas de desarrollo social, lo que hoy no hace.
 
Retos, no fallas
 
En su diagnóstico sobre la Cruzada Nacional contra el Hambre, el Coneval identificó imprecisiones en el diseño de la estrategia.
 
Pero desde la puesta en marcha de la Cruzada se planteó que atendería a la población en pobreza extrema y con carencia de acceso a la alimentación.
 
Actualmente, de acuerdo con cifras del organismo encargado de medir la pobreza, 7 millones de mexicanos padecen esa doble condición.
 
En su evaluación, el Coneval también identificó que la Cruzada se estableció a partir de la estrategia Hambre Cero de Brasil, que ya caducó.
 
Sin embargo, no puede afirmarse que Hambre Cero haya caducado, pues evolucionó hacia el programa Brasil Sin Miseria, que continúa, en buena medida, la esencia del primero para reducir la pobreza extrema en ese país.
 
En su comparecencia del lunes, Rosario Robles dijo que el diagnóstico del Coneval establece retos para la Cruzada, más que señalar fallas.
 
Y afirmó que “debe considerarse que (la Cruzada) se trata de una estrategia de largo plazo”.
 
Así es, pues durante su primera fase la Cruzada atiende a los habitantes en pobreza extrema y carencia por acceso a la alimentación de 400 municipios.
 
Se prevé que durante el sexenio abarque todo el país; hasta entonces podrá hacerse una evaluación integral del programa diseñado para erradicar el hambre.