Opinión

Conesa ratifica flota
potencial de 220 aviones

Ese es el futuro para Aeroméxico: una flota de 220 aviones –100 más de los que actualmente tiene–. Es un ambicioso número ratificado ayer por Andrés Conesa, director general de la aerolínea; número que queda plenamente acreditado en el escenario gracias al nuevo aeropuerto que se construirá en la ciudad de México. Hace más de un año, cuando se hizo aquel gran anuncio de compra, buena parte de esa incorporación de aviones nuevos habrían de ser aparatos de reemplazo de aviones que irían quedando depreciados. Pero ahora, con el nuevo y ambicioso aeropuerto, se puede pensar realmente una flota 80 por ciento mayor a la actual.

Dice Conesa que las finanzas de la línea aérea están sanas, y que el reflejo de ello son los 17 trimestres consecutivos con utilidad operativa. Apunta que el escenario previsible es que esta tendencia siga, pero que la aerolínea debe ser lo suficientemente flexible para ajustarse a condiciones de mercado que podrían cambiar.

Le pregunté a Andrés si la estructura accionaria continuará como está en la actualidad. Responde que hay un muy adecuado funcionamiento con el consejo de administración, particularmente desde la llegada de Eduardo Tricio como accionista principal.

Hablamos también del común comentario que uno escucha en charlas de café, en el sentido de que las líneas aéreas tradicionales deben emular los esquemas operativos de las líneas aéreas de bajo costo (un solo tipo de avión, todos los asientos iguales, etcétera). Él puntualiza el fenómeno inverso: ahora son las líneas de bajo costo las que están adoptando ciertos atributos que típicamente corresponden a las líneas de servicio completo como Aeroméxico. Así ocurre con algunas de bajo costo que ahora empiezan a ofrecer asientos y secciones tipo business class –contrario a lo que fue todo su discurso–; y con algunas más que ofrecen vuelos internacionales, cuando en muchos mercados se suponía que sólo atendían vuelos domésticos.

¿Podrán venir aún más aviones, más rutas para Aeroméxico, además de lo que ya se ha anunciado? Yo pienso que sí, en la medida en que atestigüemos un avance rápido de la construcción del nuevo aeropuerto.

Esta edificación colosal tendrá un fenómeno expansivo para toda la industria aérea nacional. El anuncio del presidente Peña abre una ventana para que durante los siguientes diez años escuchemos menos argumentos respecto de las batallas intraindustria, por la sencilla razón de que cada empresa deberá estar más ocupada en aprovechar su potencial de crecimiento. Tal es el caso de Aeroméxico que, por ejemplo, ayer anunció oficialmente un acuerdo con sus sobrecargos para flexibilizar condiciones laborales hacia el futuro. Y eso, futuro, sí que habrá mucho.

Twitter: @SOYCarlosMota