Opinión

Concentración de la deuda subnacional

En México somos un mosaico de contrastes: al lado de la riqueza, la pobreza; somos una nación federalista y sin embargo en los hechos tenemos un centralismo creciente. Los mexicanos no somos pobres: tenemos recursos naturales, una gran fuerza de trabajo joven y, no obstante, estamos pobres; la informalidad y la migración son fenómenos presentes; la concentración del ingreso y la riqueza son crecientes. No hay nada nuevo bajo el Sol.

Las inercias centralistas, en el caso de las finanzas de las entidades federativas y municipios, se pueden apreciar mejor.

Al margen del impacto sobre las finanzas de esos ordenes de gobierno, derivado del cambio de fórmulas de distribución de participaciones de 2008, el lento ritmo de crecimiento de las mismas en términos reales, el bajo potencial recaudatorio de sus ingresos propios y el desinterés fiscal de algunos de ellos, es evidente que las ingresos en efectivo están concentrados en unos cuantos.

Es el caso de la deuda pública, la cual se concentra en unas cuantas entidades federativas y en menos municipios. Recordemos que la deuda de ambos órdenes de gobierno ha pasado de 160 mil millones en 2006 a 489 mil en diciembre de 2013. De 2009 a 2012 fue la resaca de la crisis fiscal, cuando caen participaciones. Los recursos compensatorios del FEIEF son insuficientes para compensar la caída de las participaciones, se empiezan a reflejar los costos del cambio de fórmulas de distribución de las mismas, de manera gradual con base en la población, y de los recursos del Fondo de Aportaciones de Educación Básica (FAEB). Por ello ante la debilidad del mercado interno y sus limitaciones en materia de gasto público, varias entidades recurrieron al crédito de manera compulsiva, incrementándose a niveles de riesgo.

Ahora bien, la deuda se concentra en muy pocas entidades y unos cuantos municipios. En el caso de las entidades federativas, a junio de 2014 en cinco está 49 por ciento de la deuda total: Distrito Federal, Nuevo León, Chihuahua, Veracruz y Edoméx; otro 25 por ciento en Coahuila, Jalisco, Chiapas, Quintana Roo y Sonora, de tal forma que sólo 10 entidades federativas concentran 74 por ciento del endeudamiento total.

En el caso de los 2457 municipios, cuya deuda asciende a cerca de 46 mil millones de pesos, sólo 25 -una parte mínima de los mismos- concentra 51 por ciento de la deuda municipal. Adicionalmente, a nivel de los 31 estados, en cinco se concentra 56 por ciento de la deuda municipal, si consideramos 11 estados, llegamos a 90 por ciento.

CONFERENCIA NACIONAL DE MUNICIPIOS

Organizada por la recién constituida Cinamm y el gobierno de Jalisco, el próximo fin de semana se realizará la Conferencia Anual de Municipios 2014. Se pretende condensar una “agenda de reformas con compromisos concretos orientados a fortalecer las capacidades políticas, las finanzas y la vida institucional de nuestros municipios”.

Participan los gobernadores de Jalisco, Durango, Edoméx e Hidalgo, que previo a su actual cargo, fueron presidentes municipales.

Al final la mesa de trabajo “Pacto Nacional por una Reforma Municipal para México”, entre los presidentes de los tres partidos políticos más importantes: PRI, PAN y PRD, algo que hicimos en el Congreso Nacional de Economistas, cuando me tocó encabezar al gremio.

El evento es importante porque nuestro federalismo fiscal ha dejado de lado al municipio, en virtud de que muchas decisiones que afectan sus haciendas públicas han sido tomadas sin considerarlos. La última fue la recaudación por parte de las entidades federativas del impuesto predial, a través de la firma obligatoria de un convenio. La Conamm empieza a avanzar.

Twitter: @davidcparamo