Opinión

Con licencia para transar

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El Bronco. (ilustración)

Hay quienes están autorizados para el tráfico de influencias y son inmunes a los conflictos de interés.

Sólo basta ser de oposición o proclamarse “independiente”.

Hace algunos meses el director de la Comisión Nacional de Agua (Conagua), David Korenfeld, usó un helicóptero oficial para llevar a su familia al aeropuerto y las protestas en medios y en redes provocaron la caída del funcionario.

Pero hace un par de semanas el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, usó un helicóptero oficial para llevar a su amiga Belinda desde la Ciudad de México a Morelia, y que la actriz viera de cerca al Papa y no pasó absolutamente nada.

¿Con qué vara se mide? Con la del partidarismo y la consigna, y no con la justicia ni la lógica.

Ayer EL FINANCIERO dio a conocer que el secretario de Desarrollo Económico de Nuevo León, Fernando Turner, tiene una empresa que recibe cerca del siete por ciento de los pedidos de fabricación de mofles de la empresa coreana KIA, que va a fabricar en ese estado 300 mil al año.

Ese acuerdo estaba desde antes de que Turner llegara al gobierno con su amigo Jaime Rodríguez, El Bronco.

Cuando entró El Bronco al gobierno de Nuevo León, los acuerdos ya firmados con KIA para instalarse en esa entidad se frenaron, al grado de que están en riesgo cerca de 15 mil empleos directos y una inversión de 15 mil millones de dólares.

¿Por qué se encuentra frenado el proyecto desde la llegada de El Bronco al gobierno?

Cuidado, no vaya a ser porque Turner quiere más del siete por ciento de la fabricación de escapes de gases de motor para su empresa Katcon.

El conflicto de interés está a la vista: el secretario de Desarrollo Económico de Nuevo León (Fernando Turner) negocia, y aprieta, a la empresa KIA, de la cual es proveedor.

Turner, por cierto, iba a ser el secretario de Economía si ganaba la presidencia López Obrador, según anunció en su momento el propio candidato.

Alega el gobierno de Nuevo León que las condiciones pactadas por el anterior gobierno (el de Rodrigo Medina) y KIA fueron lesivas para el estado. Puede ser, pero… el representante del gobierno neoleonés en esa negociación fue el despacho de Fernando Elizondo Barragán, actual coordinador ejecutivo del gobierno de Nuevo León con El Bronco.

Más conflictos de interés, imposible. Y el silencio es vergonzoso.

Bueno, es el mismo silencio que se guardó cuando El Bronco nombró secretario de Desarrollo Sustentable (desarrollo urbano) a Rodolfo Russildi, quien era vicepresidente de la segunda constructora del país, Javer, de la que sigue siendo accionista.

Es decir que en Nuevo León el encargado de autorizar proyectos inmobiliarios es el accionista de la segunda empresa desarrolladora del país.

Con un detalle adicional: Russildi es socio del Bronco, pues compraron a medias un terreno de 152 mil metros cuadrados en el municipio de García.

La compra se realizó 15 días antes de que El Bronco dejara de ser alcalde de García. Y luego nombró a su socio secretario de Desarrollo Sustentable del gobierno del estado.

¿Conflictos de interés? ¿Tráfico de influencias? Permitidos si se navega con bandera de opositor o “independiente”.

Twitter: @PabloHiriart

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