Opinión

ComproPago, 
retando a Femsa

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compropago

En los corrillos se dice que detrás de todo esto se encuentra la familia Vargas, la de radiodifusores, que ha decidido invertir 500 mil dólares –a través de su fondo Varif– para empujar un emprendimiento llamado ComproPago, que quiere constituirse en el motor de cobros más importante del comercio en línea. ¿Por qué afecta esta empresa el espacio estratégico de Femsa? Por la cadena de tiendas Oxxo, que opera como corresponsal bancario y tiene sus propias reglas para las transacciones. Veamos.

Los corresponsales bancarios son comercios que autorizó en su momento la Comisión Bancaria y que fueron concebidos como un mecanismo para bancarizar a la población que no tenía acceso a una sucursal. Oxxo, que tiene el mérito de ser la maquinaria mejor motorizada de comercio de conveniencia en el país, ingresó naturalmente a este negocio habilitando transacciones por cuenta de bancos para miles de personas.

Al mismo tiempo que ocurría lo anterior, el comercio electrónico empezó una espiral ascendente en el país, con cientos de emprendedores especializándose en la venta de tal o cual producto y montando una página web para venderlo. No obstante, muchos de estos pequeños comercios carecían de mecanismos para cobrar en línea. De tal forma, se concentraron en lo suyo, en su producto, y varios de ellos acudieron a Oxxo para abrir una cuenta y facilitar al cliente final el pago en cualquier tienda de la cadena.

Oxxo capturó un número importante de cuentas de estos comercios en línea, y gracias a que su red nacional es vasta, impuso condiciones: elige a qué comercio darle servicio y, más importante que todo, cobra una pequeña comisión por cada transacción. De tal suerte que aunque el cliente final paga en Oxxo lo que la página web le indica que debe pagar, la subsidiaria de Femsa retiene un pequeño monto por el servicio. Así, la sumatoria de estos pequeños montos se ha convertido en un ingreso nada despreciable Oxxo.

Es ahí donde llega ComproPago, de Rodrigo Ayala. Esta novedosa firma (acelerada por NxtpLabs) negocia con pequeños comercios en línea y les habilita el cobro en sus páginas web utilizando cuentas con corresponsalía bancaria en Oxxo. Es decir: si un cliente quiere comprar un artículo a un pequeño comerciante en línea, lo hace, y la página le dirá que vaya a Oxxo y deposite el dinero. ¿De quién es la cuenta? De ComproPago, que luego se encarga de pagar al comerciante virtual y cobrar su comisión por el servicio.

¿Resultado? Oxxo ya no puede discriminar seleccionando al comercio más rentable y tampoco cobra la comisión. Únicamente recibe el depósito como corresponsal bancario.

Y por eso, por quedar fuera de miles de transacciones virtuales, Oxxo ya se enojó.

Twitter: @SOYCarlosMota

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