Opinión

Competitividad,
esa es la cuestión

 
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[Con el apoyo del Centro de Competitividad de México se realizarán cursos presenciales y a distancia/ Cuartoscuro]

Hace cuatro años, cuando el Imco presentó su Índice de Competitividad Estatal 2012, ¿Dónde quedó la bolita? Del federalismo de la recriminación al federalismo de la eficacia”, continuó la magnífica práctica de dos años antes con La caja negra del gasto público”. En esa ocasión se presentaron las quejas del gobernador de Nuevo León y del jefe de Gobierno de la CDMX, Rodrigo Medina y Marcelo Ebrard, por el impacto que el cambio de fórmula de distribución de participaciones tuvo sobre las finanzas públicas de ambas entidades federativas. Ambos se quejaron de que Guerrero y Oaxaca recibían más recursos, sólo por el hecho de tener más habitantes domiciliados, a pesar de que muchos trabajan fuera de su casa. Lo anterior es cierto, aunque su propuesta estaba equivocada. No era culpa de estos últimos, sino de quienes hicieron la fórmula y la única solución era y es incrementar el porcentaje de la recaudación federal participable. Al final de la excelente presentación, como siempre, que hizo Juan Pardinas, encontré a buenos amigos de Guerrero, entre ellos a los responsables de ingresos y del catastro, los invité a desayunar ya que Oaxaca rebasó a Guerrero en ser el número 32 en términos de competitividad.

Las cosas desafortunadamente no han cambiado. Esta semana, el Imco presentó su Índice de Competitividad Estatal 2016: Un puente entre dos Méxicos, las brechas del desarrollo. En este índice se mantiene evidentemente esa asimetría entre los estados del norte y centro del país, respecto a los del sur. La diferencias entre estados competitivos, con mejores gobiernos, con mayores flujos de inversión extranjera, con menores tasas de desempleo y subempleo, con mejor manejo de sus haciendas públicas, como sería el caso de Aguascalientes.

Este año el equipo del Imco utilizó 100 indicadores, 11 más que hace dos años para calificar diez subíndices: Estado de derecho; innovación de los sectores económicos; manejo sustentable del medio ambiente; sociedad incluyente preparada y sana; vinculación con el mundo; sistema político estable y funcional; gobierno eficiente y eficaz; mercado laboral; economía y finanzas públicas; y sectores precursores de clase mundial.

Antes de comentar los resultados por entidad federativa, vale destacar que las participaciones, su principal ingreso en efectivo, se concentra en cinco estados que reciben 42 por ciento del Fondo General de Participaciones y con cinco más llegan a 63 por ciento. Asimismo, la mitad de la deuda pública estatal la tienen cinco entidades y con otras cinco llegan a tres cuartas partes.

La cinco entidades más competitivas en 2016 de acuerdo con el Imco son la Ciudad de México, Aguascalientes, Nuevo León, Colima y Querétaro; en el extremo negro del asunto las menos competitivas son Veracruz, Michoacán, Chiapas, Oaxaca y al último Guerrero.

Los contrastes se mantienen. Por ejemplo en pobreza el Imco dice que la entidad con un menor porcentaje en pobreza es Nuevo León, con 20.4 por ciento, y Chiapas la peor, con 76.2 por ciento. En capacitación laboral Nayarit es la mejor, con 10.6 por ciento, y Guerrero la peor, con 1.3 por ciento. Este último indicador es el porcentaje de la PEA que ha recibido capacitación; en informalidad, Coahuila es la 'menos peor' con 36.8 por ciento, y Oaxaca es la capital de la informalidad con 79.6 por ciento. Finalmente, en inversión extranjera directa Zacatecas tiene el mejor índice e Hidalgo el peor.

Falta espacio para comentar otros aspectos del informe del Imco, como sus propuestas: transformar las estrategias de combate a la pobreza, generar industrias estratégicas, facilitar la creación de empresas y fomentar su crecimiento, más y mejores empresas, más y mejores empleos formales, e invertir en paneles solares.

Gracias al trabajo de organizaciones como el Imco o México Evalúa, podemos tener en un mejor conocimiento de la realidad.

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