Opinión

Cómo

07 julio 2017 5:0
 
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Voto.

Recibo un buen número de comentarios acerca de mi último artículo. Una abrumadora mayoría coincide en que todo lo escrito está bien, pero no sirve de mucho si no hay propuestas concretas para crear un sistema político e institucional distinto al que tenemos.

Coincido. Si algo está discutido en México son los qué y para nadie es noticia lo que necesitamos para contar con mejor educación, mejores servicios de salud, mayor seguridad en las calles.

Lanzo a nuestro debate ciudadano, algunas propuestas que considero útiles para construir una alternativa urgente para los desencantados, escépticos y desilusionados que, descubro, son muchos más de los que creía en mí entorno inmediato.

Primero, la democracia debe costar menos. El modelo de gasto se protege con el argumento de incentivar la votación y si revisamos las elecciones de los últimos años, es lo contrario. El costo del voto se ha inflado, porque la mayoría no participa y los partidos buscan enfrentarse sólo con sus mínimas, pero costosas, maquinarias.

Necesitamos liderazgos y no protagonismos; ideales y no tanto ideologías. Somos un país con una tradición de gobernantes absolutos o de caudillos carismáticos. En esa búsqueda del tlatoani, recurrimos a las ideologías (izquierda, derecha, centro) que pierden fuerza en este mundo orientado hacia objetivos de prosperidad y justicia sin etiquetas.

En ese sentido, quienes aspiren a un puesto público deben acreditar honestidad por escrito (la 3 de 3 es un gran comienzo) y contar con una preparación profesional sólida. Existen muchos mexicanos que harían un mejor papel (o al menos no uno peor) que los políticos que nutren este sistema.

Es indispensable una renovación generacional, que no de edad. Si revisamos, tenemos los mismos políticos que hace 30 años, brincando de un partido a otro. La juventud no es sinónimo de mejora automática, basta con ver a los gobernadores que representaban la sangre nueva del partido en el poder.

La clave es la participación de la mayoría
, en este momento ausente del proceso electoral y de quienes consideran que han cumplido sólo por votar. Pensar que la política es una ciencia obscura en la que el ciudadano común no tiene oportunidad es un espejismo que solamente beneficia a quienes en este momento siguen disfrutando en el caos, aunque igual al resto de nosotros, ya no encuentren alternativas. Es hora de demostrarles cómo.

Twitter: @LuisWertman

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