EF RADAR
Opinión

¿Cómo se estima la inflación?

La inflación se ubicó en 4.6 por ciento en la primera quincena de enero de este año. Esto representó un incremento importante respecto del 3.97 por ciento de diciembre de 2013. Hacia delante, si bien ambos efectos continuarán ubicando la inflación por arriba de 4 por ciento en las próximas quincenas, pronostico que ésta se ubicará por debajo de 4 por ciento en marzo y por debajo de 3.5 por ciento en abril, para terminar el año alrededor de 3.9 por ciento.

Si bien la inflación se percibe bajo control, me he encontrado con comentarios como “El INEGI mide mal la inflación, porque yo he notado una mayor pérdida de poder adquisitivo” y similares. En este sentido, me gustaría hacer dos precisiones. Por un lado, cabe señalar que el INEGI sigue en estricto sentido el Manual Internacional del Índice de Precios al Consumidor de la Organización Mundial del Trabajo. Adicionalmente, el proceso de construcción de este indicador es monitoreado y certificado por el Organismo de Certificación Internacional (OCI) a nivel mundial.

Por otro lado, creo que vale la pena “echarle un vistazo” rápido a los pasos que sigue el INEGI para estimar la inflación, que yo resumo en tres: (1) Construcción de un índice de precios; (2) muestras de precios para diferentes periodos; y (3) cálculo de la inflación. En cuanto al primer paso, el INEGI tiene que preguntarse qué bienes y servicios consume la población en México. De manera simple, si el mexicano promedio sólo comiera tacos y no consumiera nada más, la medición de la inflación sería sencilla: sólo se necesitaría calcular el cambio porcentual del precio de los tacos de un periodo a otro (e.g. Si el precio de los tacos en diciembre de 2012 era de 5 pesos, y para diciembre de 2013 se ubicaba en 5.2 pesos, entonces la inflación anual hubiera sido de 4 por ciento). No obstante lo anterior, sabemos que los mexicanos consumimos otros bienes y servicios, por lo que se requiere construir una especie de promedio ponderado para obtener “un solo precio”, compuesto por los bienes y servicios que el mexicano promedio consume. Entonces, se necesitan precios de dichos bienes y servicios, pero también la ponderación o “el peso” que tienen cada uno de éstos en el consumo de este individuo representativo. Para la ponderación, el INEGI utiliza los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), en la que le pregunta a una cantidad estadísticamente significativa de personas, cuánto asignan de su ingreso a los diferentes bienes y servicios que consumen.

En este sentido, por ejemplo, en la ENIGH que utiliza el INEGI para estimar la inflación hoy en día, los alimentos –incluyendo procesados, así como frutas y verduras frescas y vegetales-, tienen un peso de 23.3 por ciento, mientras que el gasto en vivienda (y relacionados) tiene una ponderación de 18.7 por ciento. Una vez que se diseña el INPC y que se conocen las ponderaciones, entonces se requieren las muestras de precios. Aquí, el INEGI lleva a cabo cotizaciones de 235 mil precios, correspondientes a 283 “conceptos genéricos” (e.g. limón, jitomate, desodorante personal, pero de cada “genérico” normalmente hay varias presentaciones y marcas), en 46 ciudades de nuestro país, que se ubican en localidades con población de al menos 20 mil habitantes, el INEGI lleva a cabo la recolección de estas muestras de precios en una o varias ocasiones durante cada quincena del mes. Cabe destacar que si bien en el INPC se cotizan precios de una canasta de bienes y servicios, a esta canasta no se le llama “canasta básica”. La canasta básica sólo tiene 82 genéricos, mientras que como se comentó antes, la canasta del INPC incorpora 283 genéricos. Así, llegamos al tercer paso en donde el INEGI estima la inflación anual, por ejemplo, de enero de 2014, calculando el cambio porcentual entre el INPC de enero de 2013 (107.7) y el de enero de 2014 (112.5), que resultó en un incremento (o tasa anual) de 4.5 por ciento.

Como última reflexión, si usted no se considera un “mexicano promedio”, en el sentido de que usted no asigna de su presupuesto mensual al consumo de bienes y servicios las ponderaciones del INPC, entonces claramente la inflación que enfrenta es diferente a la que estima el INEGI. Tal vez en el futuro, con el avance de la tecnología, la estimación de la inflación de un país pueda llevarse a cabo de manera individualizada, pero por el momento no es así y la inflación, como la mide el INEGI, es la mejor estimación de inflación de nuestro país.

Twitter: @G_Casillas