Opinión

Como propuestas de campaña: cumplir la ley

Macarena Velázquez*
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[Cuartoscuro]   La medida se aplicará en preescolar y primaria.

El presente y el futuro de México son nuestras niñas y niños, por lo que cualquier candidato a un puesto de elección popular que tenga una visión de Estado a largo plazo, necesariamente debe tener una propuesta educativa seria y viable. Pero además e independientemente de propuestas que busquen descubrir el hilo negro para mejorar la educación en el país, como un primer paso deberían cumplir y hacer cumplir la ley.

En virtud de lo anterior, el pasado miércoles 29 de abril 124 organizaciones de la sociedad civil convocamos a los candidatos a gobernadores, diputados federales, legisladores locales y presidentes municipales de todos los partidos políticos que participarán en el proceso electoral que culminará el 7 de junio a ratificar “10 Compromisos por la Educación” (mismos que pueden ser consultados en http://decalogo.elojociudadano.org/).

Los 10 Compromisos por la Educación son acciones concretas previstas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la Ley General de Educación, en la Ley General del Servicio Profesional Docente y en la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, pero que lamentablemente en gran parte del país pareciera “letra muerta”. Como dijera Santiago Corcuera, vicepresidente de la Comisión Mesoamericana de Juristas, es preciso que el derecho vigente se convierta en “derecho viviente”. No es suficiente tener disposiciones legales que salvaguarden los derechos humanos; es necesario para cualquier Estado democrático que podamos vivir de facto y ejercer plenamente esos derechos. En este tenor, académicos, activistas y defensores de derechos humanos nos unimos en una misma iniciativa para pedirle a los partidos políticos que hagan un real compromiso con la educación e implementen la reforma educativa para así poder empezar a cambiar y mejorar el sistema educativo en México un sistema reprobado en el que actualmente más de la mitad de los alumnos no han desarrollado las capacidades y conocimientos necesarios, de acuerdo con los resultados del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes 2012 (PISA, por sus siglas en inglés).

Entre los diez compromisos, se contempla: que se cumpla con el ciclo escolar de 200 días; se impulse mayor equidad en la educación con especial atención a zonas marginadas e indígenas del país; se apliquen evaluaciones a los alumnos y escuelas; se concursen todas las plazas vacantes; se destinen recursos para la capacitación de maestros; se transparente y depure la nómina magisterial (para dejar de pagar a aviadores y comisionados sindicales, entre otros); se construya y haga público el Sistema Nacional de Información y Gestión Educativa; se promuevan y celebren jornadas de transparencia en las escuelas; y se instrumente un sistema de quejas respecto del servicio educativo.

Como vemos, son compromisos sencillos que ya cuentan con un buen marco jurídico, por lo que sólo hace falta de la voluntad política de los funcionarios para que se conviertan en “derecho viviente” y puedan beneficiarse de ellos las y los alumnos, los maestros de verdad y México en general.

La pregunta no sólo es si los candidatos están dispuestos a firmar 10 Compromisos por la Educación, sino si están dispuestos a comprometerse con la educación, ya que la historia nos ha enseñado que los políticos en campaña pueden hacer muchas promesas, pero ¿podrán comprometerse?

La autora es investigadora de Estudios Jurídicos en Mexicanos Primero.

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