Opinión

¿Cómo nos llevamos con nuestro dinero?

 
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Ahorro

Como si fuera una relación personal, el dinero llega a ser el mejor amigo, la peor pesadilla o tal vez se le toma con total indiferencia. Más allá de la definición económica o financiera, sabemos que es un vehículo para alcanzar bienestar material y tenemos, por lo regular, una actitud predeterminada hacia él.

Hay quien piensa que estar insatisfecho en forma permanente detona la riqueza; sin embargo, este supuesto llevado al extremo conduce a una ulcera y de nada sirva para acrecentar el patrimonio.

La propuesta es que busquemos la satisfacción, consiguiendo pequeños triunfos que motiven a continuar, como sería la apertura de una cuenta de ahorro, saldar una deuda o dar el enganche para una casa, pero no conformarse con ello.

Un simple factor hace la diferencia entre satisfacción y conformismo y es: “la acción”. Se puede estar contento con lo obtenido y pensar en superarlo.

¿Cómo nos llevamos con nuestro dinero? ¿Es un juez implacable que evidencia a cada momento la ineptitud en su administración? ¿O es un aliado que nos da fuerza para continuar esforzándonos?

En el mundo financiero nadie nació sabiendo las reglas de cómo manejarlo, incluso los expertos aprenden de sus experiencias y se dan cuenta de errores; por eso, propongo estar satisfechos e inconformes.

El riesgo es que vivamos cosechando éxitos, pero con una insatisfacción permanente, porque siempre habrá alguien a quien superar y estaremos sumidos en una frustración constante a pesar de los logros.

Del otro lado de la moneda, es posible caer en un éxito relativo y valorarlo de manera excesiva, generando una actitud hedonista; sólo se piensa en disfrutar sin control.

En este caso hay una ceguera sobre los riesgos y la falta de precaución provoca tarde o temprano un quebranto. Cuando alguien dice “yo llegué a tener… un auto deportivo… un yate… un jet... etcétera, la pregunta es: ¿y qué pasó?

Otra forma de convivir con el dinero es el deseo de acumular sin sentido y entonces el saldo en el banco se convierte en un fin en sí mismo y no en una herramienta.

A esto se le llama avaricia y es querer simplemente más, sin propósito.

En ese orden de ideas, se pueden estar tomando malas decisiones, porque implica tomar riesgos o descalabrar las relaciones humanas con el afán de “triunfar”.

¿Qué es el dinero para ti? ¿Cómo te llevas con él?

Twitter: @finanzasparami

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