Opinión

¿Cómo le fue a la ciudad de México en turismo?

 
1
 

 

Paseantes en la Alameda. (Cuartoscuro/Archivo)

Mañana es el último día del año y el primero de enero la ciudad de México aparecerá en los noticieros de muchos países del mundo como parte del obligado recuento de la manera en que fue recibido 2016 en las principales capitales del mundo, aunque hay casos, como el de Nueva York y Río de Janeiro, que desplazan a Washington DC y Brasilia por ser metrópolis mucho más turísticas.

Y, aunque tiene todo para serlo, el Distrito Federal no es percibido como el destino más turístico de México, ni por los extranjeros ni por los nacionales. En ese caso el top of mind de los potenciales visitantes lo ocupan lugares como Cancún, Los Cabos o Puerto Vallarta; sin embargo, están lejos de tener el peso específico como centro cultural, de negocios y la personalidad que como ciudad histórica posee nuestra capital.

Inclusive por su infraestructura, cantidad de habitaciones de hotel, restaurantes, museos, parques de diversiones y muchos otros atractivos, en realidad la ciudad de México es el principal destino turístico del país aunque, insisto, no se le perciba así.

Los números que ha dado a conocer la Secretaría de Turismo del Gobierno del Distrito Federal, aunque aún con estimaciones previas en lo que respecta a los dos últimos meses del año, muestran ya los resultados que en materia turística obtendrá la urbe en este 2015 ya a punto de terminar. Y, como en otros años de la administración de Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno, son positivos, aunque todavía con asignaturas pendientes que hagan despegar turísticamente a esta gran ciudad.

Al finalizar el presente año, la capital habrá sido visitada por 29.15 millones de turistas –lo que representa un magro incremento de uno por ciento con respecto a 2014–, cantidad muy cercana a los 31 millones que llegaron al país, según calcula la Secretaría de Turismo federal a cargo de Enrique de la Madrid. Sin embargo, únicamente serán dos millones 800 mil los extranjeros que arriben al DF, cifra 8.2 por ciento mayor al año anterior y superior al 5.8 por ciento que estiman crecerá el turismo extranjero a nivel nacional.

En total, todos estos viajeros generarán una derrama económica de 92 mil 461 millones de pesos –esta cifra fue dada a conocer en moneda nacional–, lo que a un cambio promedio de 17 por uno daría un total de cinco mil 439 millones de dólares.

Si estos números se confirman, el Gobierno de la ciudad habrá alcanzado por lo menos dos de sus principales metas proyectadas para 2015: cinco por ciento más de turistas foráneos y cinco mil 150 millones de dólares de captación.

Una de las metas que no se logró, aunque se quedó cerca, fue la de una ocupación hotelera general de 67 por ciento, ya que fue de 66.2 por ciento, con un débil crecimiento de 0.6 por ciento; pero en contraparte informan que en el caso de los hoteles más caros, los de cuatro y cinco estrellas alcanzarán una ocupación mínima de 76 por ciento. El año pasado el estimado mínimo fue de 75 por ciento; es decir, aquí también habría un incremento muy bajo.

No obstante, un renglón que destaca es el de las inversiones turísticas, que este año llegaron a mil 119 millones de dólares (mdd), cuando en 2013 y 2014 promedió una captación de recursos por mil mdd en cada uno de esos años. Para 2015 la meta era de 800 mdd, pero obtuvieron mucho más.

Aunque hay que destacar que durante el gobierno de Mancera la inversión en infraestructura hotelera no ha sido muy alta, ya que a este renglón sólo han ido 215.7 mdd, en tanto que la gran mayoría del dinero se ha ido a transportación aérea, con dos mil 754 mdd. El resto se divide en 151.7 mdd para transportación turística y apenas 7.4 millones en restaurantes.

Turísticamente, la ciudad de México aún enfrenta grandes retos, pero tal vez el principal –que lo ha sido permanentemente— es el de hacer que los turistas que llegan se queden por más tiempo de viernes a domingo.

El secretario de Turismo de la metrópoli, Miguel Torruco, ha trabajado en ello y hoy asegura que ha conseguido incrementar la ocupación hotelera durante los fines de semana en 6.3 por ciento, con lo cual “se ha logrado cambiar la vocación de la ciudad de México, de un destino eminentemente de negocios a un destino turístico, en una proporción de 40 y 60 por ciento, respectivamente”. Esto da un promedio crecimiento de 2.1 por ciento anual durante su gestión, lo cual me parece que todavía es insuficiente para cantar victoria porque, si vemos el todo y no únicamente una parte, el promedio total de ocupación hotelera no llega a las dos noches por turista y esa cortísima estancia tal vez, sólo tal vez, sea suficiente para quien viene estrictamente a un asunto de negocios, pero es nada para quien llega con el propósito de pasear. La ciudad de México no es un Pueblo Mágico para acabársela en menos de 48 horas.

Correo: garmenta@elfinanciero.com.mx

También te puede interesar:
Turismo de lujo, del dinero a la vivencia única
El turismo en México crecerá en 2015, pero ya no tanto
Los consejos de Pablo Azcárraga para duplicar los turistas