Opinión

¿Cómo enfrentar El Buen Fin en cuatro pasos?

 
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[El Buen Fin 2013 rebasó las expectativas, aseguran comerciantes. / Cuartoscuro] 

Esta edición de El Buen Fin debe estar en el radar de nuestras finanzas personales, pues ante el alza del tipo de cambio es factible aprovechar precios que aún están rezagados respecto a los ajustes recientes.

Sólo tengamos cuidado. Es muy divertido gastar, pero la magia desaparece y 'la carroza se convierte en calabaza' cuando a la hora de liquidar las tarjetas, el dinero no alcanza o nos damos cuenta que nos apresuramos y pasamos de largo otros destinos de mayor relevancia para dichos recursos.

El Buen Fin es un excelente momento para el comercio organizado al vender más y lo será para los consumidores si toman sus decisiones de forma analítica y planeada. Les propongo los siguientes cuatro pasos:

Primero: Tener claro qué quieres adquirir y cuál es el monto disponible para tal motivo. Supongo que ya hiciste una evaluación de la importancia de la compra y ya hay una resolución en ese sentido.

Es riesgoso para el patrimonio salir a cazar ofertas sin una idea clara de lo que se desea ya que es probable el arrepentimiento. En caso que el objetivo sean los regalos de Navidad, lleva un presupuesto específico para ese menester.

Segundo: Investigar los precios en diferentes lugares y, de ser posible, tener la referencia previa al Buen Fin. Esto, para hacer el análisis de si en verdad está barato o se trata de una trampa con valores inflados para después bajarlos.

Tercero: Una parte de las llamadas 'ofertas' van dirigidas al programa de meses sin intereses y en ocasiones son producto de un costo oculto porque al pagar de contado cuestan menos. Es decir, tienen implícito un interés.

Si en realidad existe una ventaja de financiamiento, resulta benéfico dado que las tasas de interés son altas y es fácil adquirir el bien en cuestión con erogaciones 'cómodas'. Vigilemos la capacidad de pago para evitar un desequilibrio posterior en el flujo de efectivo. Sin darte cuenta te llenas de este tipo de esquemas y trabajas para liquidar el plástico.

Cuarto: Una manera de enfriar la decisión es elaborar una estrategia; recuerda que comprar barato no es ahorrar, en términos financieros.

Sabemos que en la Navidad hay un espíritu de regalar y gastar; sin embargo, consideremos que luego viene la cuesta de enero. Seamos prudentes, pues la perspectiva económica de México es incierta.

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 @finanzasparami

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