Opinión

Cómo decidir si invertir o no en una nueva empresa

Envíale tu pregunta a Richard Branson

Hacerlo o no hacerlo, esa es la pregunta. A los líderes empresariales les pagan muy bien por tomar decisiones inteligentes e informadas sobre si lanzarse o no a una potencial empresa.

Esas decisiones nunca podrían ser programadas en una computadora. Es más como ser parte de un jurado, toda duda razonable debe ser eliminada antes de tomar un veredicto en una u otra dirección. (Afortunadamente, ¡las decisiones corporativas rara vez involucran cuestiones de vida o muerte!) Dicho esto, he encontrado que unas cuantas reglas generales a menudo ayudan a llegar a una decisión dentro del marco temporal adecuado sobre si aprobar un proyecto.

Para mí, las primeras impresiones siempre importan mucho, pero no permito que ese razonamiento influya en mi toma de decisiones cuando se trata de asuntos de negocios. He aprendido que aun cuando una idea en primera instancia parezca realmente buena, debes hacer a un lado esa primera reacción y sopesar cuidadosa y objetivamente los pros y contras.

Si no te vienen a la mente contras importantes en la primera evaluación, eso no significa que no existan. Casi todas las empresas incipientes se topan con problemas no previstos, así que asegúrate de dedicarle mucho tiempo a determinar cuáles son y evaluar las soluciones antes de que sigas adelante; si te enteras de una falla importante después del lanzamiento, estarás en una posición mucho más complicada para hacerle frente.

Este tipo de cautela se vuelve doblemente importante si todos en tu equipo están unánimemente a favor de seguir adelante con un proyecto. Ninguna idea es perfecta, así que deben estar en guardia y trabajar duro al exponer las áreas problemáticas ocultas; encuéntralas y abórdalas.

Evita tomar una decisión aislada sobre si lanzar un proyecto, debes considerar cómo afectará al funcionamiento general de tu organización. Todas las decisiones que tomes como emprendedor tendrán impacto en tu capacidad para explorar oportunidades; esto es lo que los expertos llaman “flujo de decisión”.

Quizá sientas que la empresa que estás considerando podría ser demasiado buena para dejarla pasar, pero debes tener en mente cómo afectará a tus otros proyectos a futuro. Si parece que éste no es el mejor momento para avanzar, considera qué riesgos habría, si los hubiera, al poner en pausa el plan por un periodo determinado. En aquellas situaciones donde no puedas emprender un proyecto porque hay otro en espera, piensa en por qué uno debería recibir el visto bueno y el otro no, y qué dice eso sobre tus prioridades.

Finalmente, haz todo lo que puedas para limitar tu exposición al riesgo, protégete contra el lado negativo. Los inversionistas sensatos se esfuerzan mucho para limitar sus pérdidas potenciales cuando se trata de carteras accionarias y tú deberías emplear una estrategia similar. Por ejemplo, cuando yo estaba iniciando Virgin Atlantic, la única manera en que conseguí que mis socios en Virgin Records aceptaran a regañadientes los riesgos involucrados en operar una nueva aerolínea fue lograr que Boeing aceptara recibir de vuelta nuestro avión 747 después de un año si las cosas no funcionaban como lo esperábamos. Desde entonces, cuando estamos analizando iniciar una empresa gigantesca que requiere mucho capital, como Virgin Galactic o nuestra próxima compañía Virgin Cruises, nuestro equipo siempre pasa mucho tiempo buscando formas ingeniosas para protegernos contra lo negativo.

Estos son sólo unos cuantos consejos que yo he usado para que me ayuden a tomar decisiones de negocios inteligentes, y espero que te ayuden también. Una pista final: Si tienes tiempo para adoptar un enfoque que involucre la postergación orquestada, entonces hazlo. Hacer más tarea sobre un proyecto rara vez es malo; ¡en tanto no dejes pasar la oportunidad!

Casi todas las empresas incipientes se topan con problemas no previstos, así que asegúrate de dedicarle mucho tiempo a determinar cuáles son