Opinión

¿Cómo construir la suerte financiera?

 
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ME. ¿Cuál fue el número de la suerte de la economía de EU?

Cuando alguien dice “qué suerte tiene” refiriéndose a un exitoso inversionista, está presuponiendo que la efectividad depende del azar y que los buenos negocios son producto del destino como si se comprara un boleto de lotería.

Es fácil minimizar el triunfo de otros y quejarse de la mala fortuna. Entra una especie de resignación financiera, que está lejos de ser una maldición gitana, sino más bien parte de la necesidad de un reenfoque en la estrategia.

La buena suerte es en realidad una combinación de dos elementos: oportunidades y preparación para aprovecharlas.

Estoy seguro que han pasado delante de nosotros un sinnúmero de oportunidades de excelentes inversiones, pero tuvimos miedo de entrar o no supimos con exactitud de qué se trataban, carecíamos del recurso o simplemente la ignorancia impidió identificar esa alternativa.

Hay acciones esenciales para encontrar las oportunidades en los mercados, como por ejemplo seguir a los analistas y estar al pendiente de la información financiera en los medios de comunicación. Con la gran oferta que ofrece internet ya no hay excusa para no estar atentos a los acontecimientos y buscar entenderlos.

Estar preparados tiene varias connotaciones, en principio, contar con una serie de conocimientos básicos para comprender a los especialistas.

Por supuesto que está la posibilidad de cursos formales, pero también hay literatura, además de una infinidad de blogs y páginas sobre educación financiera que presentan todo tipo de instituciones. En la sección de enlaces en www.finanzasparami.com encontrarás algunos que podrían servir y pongo a tu consideración el libro de Dinero y Felicidad de este columnista.

Otra preparación es conocer tus propios patrones de consumo y de ahorro. Implica hacer un buen ejercicio de planeación. Una pregunta clásica es cuánto conviene destinar a determinado tipo de inversiones como instrumentos de deuda o acciones.

Para ello, es imprescindible identificar la predisposición al riesgo para determinar la acción a tomar. Cómo “envidiar” a alguien que ganó una fuerte cantidad de dinero con una acción y a la hora que le invitan a participar, la rechaza por el riesgo.

A final de cuentas, es un paquete completo que uno debe aceptar.

Obviamente, la preparación también es financiera, pues hay que contar con los recursos económicos para destinarlos a esas “oportunidades”.

Ya con la preparación, y con las oportunidades presentándose, lo único que restaría desearte es: ¡buena fortuna!

Twitter: @finanzasparami

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