Opinión

Columna navideña, el toque para una cena perfecta


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Cena navideña

La memorable tradición de celebrar estas fechas y en especial la cena del 24 de diciembre, representa para muchos de nosotros el acontecimiento familiar más importante del año. En la cena de Navidad el vino es indispensable para resaltar los sabores de nuestros platillos pero sobre todo para reconfortar el alma.

“La Navidad llama a la dócil puerta del estómago” dice Gutiérrez Nájera, así que para abrir las puertas a este ágape, podemos comenzar de aperitivo con un champagne o un Cava para que estas puertas se abran sin la menor resistencia y demos paso al esperado festín.

La pasta es una protagonista que casi nunca falta en la cena. En esta ocasión ¿qué les parece esta delicia con trufa o, en su caso, con setas y morillas frescas? Un vino ideal de compañero sería el Barda de la bodega argentina Chacra, mi Pinot Noir favorito de Sudamérica. ¡Simplemente excelso! Solo lo importa VINOTECA.

Esta columna piensa que la Navidad sin bacalao está incompleta, porque este exquisito pescado de aguas frías –aunque no llegue fresco a México-, con los gratísimos efluvios que despide durante su elaboración, desde que se calienta el aceite de oliva hasta que se integra con mucha paciencia el jitomate y los demás ingredientes, significa para muchos de nosotros, recuerdos imborrables. Debido a la complejidad de este memorable platillo, recomiendo acompañarlo con el champagne Louis Roederer Rosé. Me resulta imposible describir con justicia el placer al probar ambos, pero he de mencionar que son esas experiencias que vale la pena vivirlas al menos una vez al año.

Como corolario del festín navideño un buen cognac se agradece. Les sugiero el Hennessy XO, estupendo compañero del chocolate amargo y hasta de un buen puro.

No olviden comprar sus vinos, con al menos, una semana de anticipación a la cena para que reposen y se encuentren en condiciones óptimas en el momento de ser servidos. La temperatura de servicio recomendada del champagne y vinos blancos jóvenes es entre 6° y 8°. Los tintos jóvenes se recomienda beberlos entre 14° y 16°. No calienten el cognac en copa. Su temperatura óptima para disfrutarse es entre 12° y 14°.

“La vida está hecha de momentos, no te pierdas el ahora”. Disfruten la familiar cena navideña, que siempre será un momento para reunirnos en familia y lograr que ese acontecimiento sea inolvidable. Estimados lectores, en compañía de las personas más queridas les deseo con el vino de su elección una muy Feliz Navidad. ¡Salud!

Twitter: @Rene_Renteria

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