Opinión

¿Colima por Padrés?

1
    

     

Padrés. (ilustración)

Los desplantes de Jorge Luis Preciado en Colima, que llegó al debate con máscara de luchador, fueron buenos para atraer votantes que se divierten con esas cosas, pero seguir el show después de la elección es un estorbo para la democracia.

Resulta que Preciado trae ahora una máscara de López Obrador. Actúa como él en 2006, al rechazar el resultado de los comicios y anunciar “resistencia civil pacífica” con todo y toma de carreteras.

Preciado perdió por 500 votos y no lo acepta a pesar del recuento de sufragios que se realizó el domingo.

O sea, cuando su partido gana por pocos votos, como en 2006, sí es válido. Y cuando pierde por pocos votos, como ahora en Colima, no acepta el resultado y van a la resistencia civil.

En su mitin dominical, Preciado anunció que “vamos a iniciar la resistencia civil pacífica hasta que se respete el voto ciudadano”.

Se trata de una calca de los discursos de López Obrador en 2006 al no aceptar su derrota, por poco, pero derrota al fin.

Preciado también adelantó que una vez que impugne el resultado de la elección ante el Tribunal, con sus huestes van a bloquear la carretera Colima-Ticomán.

Y si ni así le dan el triunfo a él, entonces van a cerrar la autopista Colima-Manzanillo.

¿De qué se trata? Ni siquiera alega fraude con algún argumento sólido como actas en su poder. Simplemente no puede perder por poquito.

Hay de dos: no son demócratas al rechazar el resultado de una votación reñida que no les favorece, o quieren sacarle prebendas al gobierno federal con una concertacesión.

Entregamos Colima a cambio de que no nos toquen a Padrés. Impunidad para el gobernador de Sonora, y con eso nos arreglamos en Colima. ¿Ese es el acuerdo que buscan?

Quieren acuerdos bajo la mesa: no enjuicien a Padrés y apaciguamos a Preciado, parece ser la consigna.

Y si no les dan la gubernatura o impunidad para Padrés, entonces vendrán tomas de carreteras, mítines y plantones. Buuuh! Ahí viene el lobo.

Eso a quien más perjudica es al PAN. Recurren a los métodos de López Obrador cuando los resultados no les favorecen. ¿No que muy demócratas?

Los berrinches por Colima llegan justo cuando en ese partido surgen señales alentadoras de renovación.

La candidatura de Ricardo Anaya a la dirigencia nacional es una buena noticia para el PAN, porque habla de frescura generacional y cambio de estilos en la política panista.

Más cerebro y menos desplantes. Más honestidad intelectual y menos marrullerías. Eso representa Anaya.

Pero si en paralelo a estas señales alentadoras hay signos, mucho más visibles, como el chantaje en Colima a cambio de impunidad, o que les den lo que no ganaron, entonces Acción Nacional sufrirá un desgaste peor que el padecido en estas elecciones, más los desprendimientos que vienen por la candidatura presidencial.

Twitter@PabloHiriart

También te puede interesar:
La soberbia derrotará a AMLO
Le tienden la cama al gobierno
El NO del subsecretario Miranda