Opinión

Cocula: oportunismo
y perversidad

1
   

   

PHL

Lo que hizo el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) se llama oportunismo, pues esta semana se daba a conocer la integración del grupo de especialistas para la realización del tercer peritaje que iba a determinar si los 43 normalistas de Ayotzinapa podían haber sido incinerados en el basurero de Cocula.

Esta semana la PGR y el Grupo Independiente de Expertos Internacionales (GIEI) trabajaban en la conformación del padrón de personas que harían el tercer peritaje, y sus nombres iban a ser dados a conocer.

Los forenses argentinos se anticiparon al anuncio porque no querían que expertos internacionales echaran abajo su hipótesis (que es la del GIEI) de que los normalistas no fueron asesinados en Cocula.

Con los resultados de su peritaje hecho público, sin que nadie se los pidiera, los integrantes de EAAF no contribuyen a la búsqueda de la verdad, sino que enturbian aún más un caso que ya está manoseado por el oportunismo y los intereses políticos.

No nos extrañe que ahora el GIEI diga que no se necesita un tercer peritaje porque los forenses argentinos ya lo hicieron y le dieron la razón al peruano José Luis Torero, quien visitó el basurero de Cocula 20 minutos y concluyó que ahí no quemaron los cuerpos de los normalistas.

El GIEI está en aprietos porque un tercer peritaje, en el que también iba a participar José Luis Torero, ponía en riesgo su dictamen hecho sobre las rodillas.

La finalidad del GIEI y de sus aliados, los forenses argentinos, es sentar al Estado mexicano en el banquillo de los acusados por un crimen que, todos sabemos, fue cometido por un cártel del narcotráfico aliado a un grupo político de izquierda que gobernaba en Iguala y en Guerrero.

No hablamos de un “complot internacional” en contra del Estado mexicano, sino de un modus operandi de grupos de poder enquistados en organismos multilaterales que buscan dinero y prestigio a costa de ensuciar a un país.

Se adelantaron al tercer peritaje porque se les iba a caer la mascarada de investigación, que como gran soporte documental tenían la fotografía satelital de la NASA del día de la masacre. Esa foto, en efecto, no puede probar que en Cocula hubo un incendio…pues estaba nublado y no se ve nada.

Y se da a conocer este “tercer peritaje” –que busca nulificar el que se iba a hacer para dilucidar si pudieron ser quemados los 43 en ese basurero o no– justo unos días antes de la visita del Papa Francisco a México.

En el dictamen dado a conocer ayer por el EAAF están todos los elementos de la perversidad.

Torpedean el tercer peritaje que iba a ser anunciado esta semana.
Le dan la razón al GIEI sin necesidad de que expertos internacionales diluciden quién tiene la razón.

Lo hacen en la víspera de la visita del Papa, que pondrá a México en un foco de atención mundial.

Y lo hacen a expensas de 43 jóvenes muertos, cuyos despojos son utilizados como botín político.

Twitter: @PabloHiriart

También te puede interesar:
Economía: la desconfianza es el nemigo
Francisco no es un político
Manlio, el superhéroe de AMLO