Opinión

Cóbrenle más impuestos a los gordos


 
Insisto: los gordos deben pagar más impuestos.
 
Ellos son quienes se metieron más grasas saturadas y azúcares; quienes han sido negligentes aun cuando han escuchado desde hace años que deben limitar la ingesta de ciertos alimentos y mantenerse activos. Le entraron no sólo al Sidral Mundet y a los Ruffles Xtra-Onda, sino al agua de horchata y al tlacoyo.
 
Que paguen.
 
No es broma la propuesta anterior.
 
Que los gordos paguen una tasa mayor de Impuesto Sobre la Renta trasladaría al individuo la responsabilidad de cuidarse.
 
Y tampoco es imposible de implantar. El sistema de salud podría fácilmente medir el Índice de Masa Corporal de los contribuyentes una vez al año, y reportar el dato al Servicio de Administración Tributaria.
 
Ejemplos: si una persona reporta un Índice de Masa Corporal (IMC) menor a 28 unidades, pagaría un ISR de 30 por ciento (y se le estarían perdonando incluso los kilitos de más, porque un individuo sano registra menos de 25 unidades). Si otro contribuyente reporta al SAT un IMC de 28 a 30 unidades, pagaría un ISR de 33 por ciento. Pero si tiene obesidad severa, con más de 35 unidades registradas, debería pagar 36 por ciento de ISR.
 
De acuerdo a la FAO, en México 32.8 por ciento de la población padece obesidad. Los gordos pagarían más; el SAT recaudaría millones.
 
¿Qué ocurriría con este ISR?
 
Automáticamente muchos gordos se pondrían a dieta y se activarían físicamente para reportar un menor IMC al siguiente año, para pagar menos impuestos. En el Reino Unido, por ejemplo, se diserta hoy si los gordos deben pagar boletos de avión más caros por el combustible que se requiere para elevarlos del suelo; y un debate sobre impuestos a estas personas ya ha ocurrido bajo el liderazgo de David Cameron.
 
Mirar el clamor de las empresas refresqueras para que no se les discrimine y etiquete como las culpables de la obesidad en el país debería servir para que los diputados que hoy discuten la reforma hacendaria se pongan creativos.
 
Imaginemos las charlas de café de estos días si se propone un impuesto a los gordos: en lugar de escuchar la típica pregunta ‘¿cómo ves la reforma fiscal?; nos pasaron a fregar en la clase media, ¿verdad?’, uno escucharía: ‘ya baja de peso, si no, pagarás más impuestos’…
 
Twitter: @SOYCarlosMota