Opinión

CNTE en Segob: reventar sistema


 
 
El problema magisterial no radica en el hecho de que las autoridades escuchen los planteamientos de maestros disidentes de Oaxaca y Guerrero, sino que esas secciones del SNTE carecen de personalidad jurídica para hablar con el gobierno federal y además se niegan a respetar los acuerdos pactados.
 
En la revisión del pliego petitorio de la Sección XXII de Oaxaca con el gobierno del estado en mayo de 2012, ambas instancias se comprometieron a dar cauce a las propuestas de la disidencia. Entre ellas, el punto central fue la demanda 2 : "reconocimiento, autorización, asignación e instrumentación de recursos al Plan para la Transformación de la Educación en Oaxaca (PTEO)"; y para atenderla, gobierno y sección sindical solicitaron la opinión del Centro de Investigaciones Avanzadas del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav).
 
La respuesta del Cinvestav -Indicador Político lunes 22 de abril y texto íntegro en www.grupotransicion.com.mx- destacó los errores en el PTEO y se ofreció a corregirlos; sin embargo, en este 2013 la Sección XXII presentó el mismo PTEO de 2012 y ahora la exigencia es que se imponga en Oaxaca y Guerrero -y obviamente en estados donde hay grupos magisteriales simpatizantes, aunque no secciones completas- por encima de la reforma constitucional aprobada por la mayoría calificada en las dos cámaras federales y la mayoría de congresos estatales.
 
En todo caso, la posible reunión de la CNTE -secciones de Oaxaca y Guerrero y algunas partes de Michoacán y Chiapas- en la Secretaría de Gobernación carecerá de una agenda de negociación y se centrará en la exigencia inflexible de la CNTE de derogar la reforma constitucional y poner el PTEO con todos sus errores y cargas ideológicas. Pero otro dato a destacar es que el pliego petitorio definido por la Sección XXII de Oaxaca -sin duda la que lidera la disidencia dentro de la menguada CNTE aunque en escalada de provocaciones de violencia- también está falto de consenso interno: en las últimas reuniones para definirlo se ha registrado una asistencia de entre 47 y 53% de representantes, lo que quiere decir que las movilizaciones y protestas sólo tienen el apoyo de la mitad de la dirigencia estatal.
 
En su ansiedad por mantener su presencia mediática, la Sección XXII de Oaxaca y la Sección XIV de Guerrero han delineado un pliego petitorio confuso, mezclando lo educativo con lo político e ideológico. En todo caso, se trata de agendas estatales aunque elevadas a intenciones nacionales. Inclusive, la intervención de la Secretaría de Gobernación en cualquier mesa de negociación rompería el pacto federal porque las secciones de Oaxaca y Guerrero exigirán renuncias de funcionarios estatales.
 
Y por si fuera poco, el pliego petitorio de Oaxaca que define las exigencias de la CNTE no deja ni el más mínimo espacio para la negociación. De hecho, las demandas de los maestros disidentes pueden resumirse en 5:
 
1) Antisistémicas. Al imponer su propuesta educativa y exigir la derogación de la reforma constitucional educativa de principios de año, la CNTE hace planteamientos contra el sistema político y el sistema de representación institucional. La forma en que los maestros de la CNTE realizan agresiones en las calles y en las plazas en pugna desconoce los mecanismos para el planteamiento de inconformidades. La CNTE no irá a Gobernación a negociar sino a exigir el cumplimiento de sus exigencias.
 
2) Educación. El Cinvestav del IPN demostró que el PTEO es un documento más ideológico que educativo, que multiplicaría la burocracia a niveles inconcebibles y que está falto de consistencia organizacional. Así, el PTEO es, en el fondo, un sistema de educación ideológica basada en el modelo de los pioneros cubanos para aleccionar ideológicamente a los niños desde las aulas; de hecho, el PTEO recoge el modelo de educación socialista que aprobó el presidente Lázaro Cárdenas al tomar posesión y desconoce la discusión Caso-Lombardo de 1933-1935 acerca del dilema de la educación marxista-leninista-educación universal. La intención de la CNTE es formar educativamente los cuadros de un enfoque revolucionario y excluyente del conocimiento científico y filosófico.
 
3) Como siempre ha ocurrido, las protestas de la CNTE forman parte del activo circunstancial del desacomodo político. Ahora mismo la CNTE aparece apadrinada por los sectores del PRD contrarios al Pacto por México, con la intención de revivir el debate de las razones que llevaron a promover la reforma educativa. Esos grupos anti-Pacto del PRD están estimulando al SNTE, a pesar de que la crisis de la reforma estalló con violencia en Guerrero, un estado gobernado por el PRD. Existe la posibilidad de que esos sectores del PRD introduzcan a la CNTE en el Congreso y los lleven a Gobernación para crear una crisis dentro del PRD.
 
4) El gobierno federal se encuentra en una situación límite: el golpe político-sindical contra Elba Esther Gordillo como lideresa del SNTE desactivó un punto de conflicto, aunque profundizó la crisis del sindicato por carecer de un liderazgo de relevo. Al final de cuentas, las secciones sindicales disidentes siguen perteneciendo al SNTE y el SNTE es el titular de la representación jurídica para tratar asuntos sindicales. Sin embargo, con astucia, los líderes de las secciones disidentes se saltan la estructura sindical del SNTE para negociar por su cuenta. De hecho, el problema de la CNTE es del SNTE. Eso sí, lo que gane la CNTE lo pierde el SNTE. Si entra a Gobernación, la CNTE habrá disuelto al SNTE abriendo una interlocución directa.
 
5) Y en el escenario de largo plazo, lo que se debate con el SNTE, la reforma educativa y la CNTE es la rectoría del Estado en la educación y el enfoque de la educación: para el desarrollo y la conciencia de los estudiantes o para la revolución antineoliberal.
 
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