Opinión

Claudio: un Uber educativo acabaría
con la CNTE y la CETEG

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estudiante

¿Quién imaginaría hace 20 años que las agencias de viajes prácticamente desaparecerían para dar paso a las compras de avión y hotel por internet? ¿Quién habría pensado hace tres años que a mediados del sexenio de Miguel Ángel Mancera la ciudad de México se vería envuelta en una ola de aplicaciones que retan los fundamentos básicos del sistema de taxistas? ¿Quién habría pronosticado a principios de siglo que los jóvenes preferirían chatear con sus amigos en lugar de pasar horas al teléfono como ocurría en el pasado?

Pero ocurrió. El cambio tecnológico llegó y modificó en su esencia y estructura conductas, tendencias e industrias.

Le llegó la hora a la educación. ¿Alguien se imagina que un emprendedor invente el Uber de la educación, cuya solución elimine la intermediación del maestro y se garantice a través de la tecnología la disponibilidad, calidad y oportunidad de los contenidos educativos a disposición de millones? Es posible. La semilla está puesta y a menos que la CETEG y la CNTE hagan algo para salvarse, es cosa de pocos años para que la tecnología los haga obsoletos.

La empresa de tecnología Intel ha puesto la semilla, y presentó hace unos días un “modelo de transformación educativa para México”, con el que estamos ante el inicio de la mayor revolución posible en la educación del país. Lo que no pudo la reforma educativa, la tecnología lo corregirá. Así lo define Alicia Bañuelos, asesora de Intel: “Los entornos digitales de aprendizaje exitosos deben incluir los dispositivos adecuados con software educativo de calidad, conectividad de banda ancha, una sólida infraestructura de TIC, herramientas analíticas y servicios de nube segura. Las TIC pueden mejorar los resultados educativos a través de soluciones productivas que hagan más eficiente la comunicación y la colaboración”.

Llegó la hora de que Claudio X. González y su organización Mexicanos Primero financien una aplicación que se convierta en la primaria en la palma de tu mano. Imaginémosla: con módulos temporales durante el año escolar, habilitados para cada alumno registrado vía su huella digital; con contenidos avalados y diseñados en conjunto con la autoridad; con sistemas de retroalimentación; exámenes; transparencia en el proceso enseñanza-aprendizaje y colaboración grupal. Un Uber de la educación, sin maestros en medio.

Intel ya hizo una encuesta y encontró que “alrededor de 84 por ciento de los estudiantes piensa que es importante contar con un dispositivo móvil para soportar sus tareas diarias. Y “79 por ciento de los docentes aseguró que el principal beneficio de la incorporación de dispositivos móviles es el acceso en línea a libros de texto y contenidos académicos”.

La mesa está puesta, querido Claudio.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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