Opinión

Clase media y democracia

 
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Pantalla Mundial Zócalo RAFAEL MONTES

Los mexicanos definimos no sólo nuestra estructura social por el nivel de desigualdad, sino de nuestra propia democracia. Nuestros derechos se garantizan e incluso se reconocen en función a la propia desigualdad de la estructura social.

Ser un mexicano de clase media es pertenecer a un sector de privilegio marcado por una amplia brecha que en sociedades más igualitarias se acerca. Este sector de privilegio, clave de la estabilidad política en la segunda mitad del siglo XX, se estrecha y por tanto nuestra democracia también.

La clase media es sin duda pilar de la democracia, es símbolo de igualdad y también de libertad, por lo que los datos reveladores en la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares (ENIGH) 2014, sumados al estudio de OXFAM del cual hago referencia en mi contribución pasada, en el que se indica que el ingreso de los hogares de la clase media ha disminuido, y que la desigualdad se ha ampliado resultan muy preocupantes.

De acuerdo a la encuesta en comento, en 2014 la percepción promedio por familia fue de 13 mil 240 pesos al mes, por debajo de los 13 mil 722 pesos de 2012, y también, menos que los 15 mil 428 pesos alcanzados en 2008.

El ingreso de los hogares ha disminuido en 3.5 por ciento, en términos reales en los últimos años según los analistas por la falta de crecimiento económico, la reforma fiscal y también la inflación.

Al igual que la baja en el ingreso, el gasto disminuyó en este periodo más de 5 por ciento y la clase media es la que presenta una mayor caída.

Nuestra desigualdad se amplía y la clase media se adelgaza, sin duda nuestra democracia se ve amenazada.

La clase media, sector que hace la diferencia, que es motor de cambio, cuya conquista han sido los valores democráticos, la garantía de los derechos humanos, la transparencia y la rendición de cuentas, es pilar de nuestra joven democracia, sin embargo, la clase media se encuentra a disgusto con ella misma (según Latinobarómetro), porque no ha resultado eficaz en la lucha contra la desigualdad, al contrario, la brecha según estudios recientes se amplía.

La clase media es hoy por hoy un motor no sólo económico sino de transformación política y de legitimidad, es la que soporta el peso del Estado ante un sistema fiscal, económico, social y también soporta el peso político en las democracias liberales.

Sin justicia social y una clase media amplia, la democracia no va a durar en México, el riesgo de medidas populistas que ofrecen soluciones falsas a problemas de verdad será una constante en 2018, nuestra democracia no soporta más desigualdad.

Twitter:@SamuelAguilarS

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