Opinión

Cirugía Coca-Cola

 
1
 

 

De Jefes.

Coca Cola llevaba años pidiendo a sus clientes que bebieran otras marcas. Esas marcas son Coca-Cola Light, Coca-Cola Life, Coca-Cola Zero...Por eso, Marcos de Quinto, director global de marketing de The Coca-Cola Company dio un golpe sobre la mesa. Vaya a la tienda y observe cómo son ahora los envases de productos de la compañía.

Todos exhiben una figura geométrica grande en rojo y dentro de ella, el nombre Coca-Cola. Aparte pueden decir otra cosa, pero eso resalta. Es parte del regreso a las bases que pidieron al CEO en México, Francisco Crespo.

La empresa lanzó su campaña “Siente el Sabor” esta semana en el Colegio de San Ildefonso, en el Centro de la Ciudad de México. La intención es proteger una sola marca: Coca- Cola, como si se tratase de un Porsche 911. Uno puede pedirlo blanco o rojo, descapotado o no, pero sigue siendo un 911. Algo similar pretende Coca-Cola, marca que ofrecerá opciones, pero todas bajo una sola marca.

El interés de Falabella

Uno de los negocios que ha despertado el interés de retailers extranjeros en México es el de artículos de mejoramiento para el hogar. Ejemplo de esto es el reciente joint-venture entre Soriana, que dirige Ricardo Martín Bringas, y la chilena Falabella para abrir tiendas Sodimac, propiedad de la sudamericana. Pero ¿Cuánto vale este negocio en México? Los expertos de Credit Suisse lo estiman en 30 mil millones de dólares, 2.7 veces más grande que en Chile. Además, creen que en México está subdesarrollado respecto al país latinoamericano, ya que las ventas per cápita son de 248 dólares al año, contra 620 dólares en la nación sudamericana.

Un factor más que hace atractivo al mercado mexicano es su fragmentación, ya que el líder del negocio en el país es Home Depot con 115 tiendas y una participación de mercado de sólo 7 por ciento. Le sigue Lowe’s con 10 unidades y un market share de 1 por ciento. En Chile, Falabella detenta el 27 por ciento del mercado a través de Sodimac. Matrimonio con futuro.

Reprueba a chinos

La SCT, que encabeza Gerardo Ruiz Esparza, con el aval del IPN “reprobó” a la firma china Cangnan Riwong Craft por la calidad de las placas y engomados para autos que pretendían vender en México. El Centro de Investigación e Innovación Tecnológica del IPN fue contundente: las placas no pasaron los exámenes: cambiaron de color, se desprendió el plástico que recubre la lámina y también el holograma.

Los chinos no cumplieron con lo establecido en la NOM-001-SCT-2-200 que se refiere a la calidad y características que deben observar las placas y calcomanías para el servicio de transporte público y privado.

El 28 de febrero, Cangnan Riwong inició trámites ante la SCT para la fabricación de 400 mil juegos de placas y engomados de un contrato por 80 millones de pesos que le había otorgado por adjudicación directa la Semovi de la CDMX. Baja calidad.

También te puede interesar:

¿A qué viene el CEO de Pirelli?

Tinaco desbordado

¿Guerra de tarifas?