Opinión

Cinco implicaciones del retraso en la desaceleración de compras de la Fed

24 septiembre 2013 5:2

 
 
La Reserva Federal de Estados Unidos optó por sorprender  al no anunciar el inicio de la desaceleración de su ritmo de compras de activos, ampliamente esperado para su reunión de la semana pasada. Consideramos que sólo se trata de un retraso y que tan pronto como en diciembre o principios de 2014 se anunciará. No obstante, subrayamos cuatro buenas noticias, y otra no tan buena, asociadas a la decisión de la Fed de posponer tal anuncio.
 
 
Primero, la Fed denota optimismo respecto a la consolidación del proceso de recuperación económica en EU. En específico, destaca que a pesar del lastre fiscal presente, existen señales de que la recuperación se fortalece. Aparentemente, la Fed prefiere errar por el lado de mostrar un perfil cauteloso que aventurarse a una decisión que podría ser obligado a revertir si las señales de avance económico resultan no ser tan robustas como parecían.
 
 
Segundo, la ausencia de anuncio, que implica la vigencia del programa de compra de activos tal como se ha venido ejerciendo hasta ahora (85 mil millones de dólares al mes), refuerza el compromiso con un clima de tasas bajas. Esta lectura le devolvió el aliento a los mercados, no es coincidencia el rally que han presentado tanto las tasas como los tipos de cambio frente al dólar alrededor del anuncio. Más aún, se ha reforzado la expectativa de que la desaceleración en las compras de la Fed, cuando sea anunciada, podría ser mucho más gradual de lo que se anticipaba.
 
 
Lo anterior ha derivado en una relajación en las condiciones financieras en EU.
 
 
Tercero, desde la introducción de comentarios respecto a la posibilidad de un menor ritmo de compras por parte de las autoridades de la Fed a partir de mayo, hemos observado reacciones de mercado significativas que fungen como un pequeño ensayo de lo que podríamos esperar una vez que la Fed opte por dar los primeros pasos en la normalización de su política monetaria. Lo anterior podría favorecer una mejor administración de riesgos de cara al inminente anuncio de la Fed.
 
 
Cuarto, el contenido de las minutas de Banxico de su reunión de septiembre confirmó la relevancia del posible anuncio de la Fed en las consideraciones que fueron tomadas alrededor de la decisión de recortar la tasa de fondeo local. De hecho, la incertidumbre respecto a sus posibles efectos fue posiblemente uno de los factores que llevaron a dos miembros de la Junta de Gobierno a votar en contra del recorte de 25 puntos base. Así, el postergamiento de la decisión de la Fed podría favorecer la materialización de un nuevo recorte en la tasa de fondeo por parte de Banxico en octubre.
 
 
En contraste, pienso que el retraso en el anuncio de la Fed solamente posterga un ajuste de mercado que tarde o temprano tendrá que materializarse. Desde luego, en el mediano plazo la decisión de desacelerar el ritmo de compras de la Fed será positiva en cuanto esté ligada a la consolidación de la recuperación económica en EU. No obstante, tal como lo ha mostrado el comportamiento de los mercados desde principios de mayo, la vecindad de tal anuncio posiblemente sea caracterizada por un repunte en la volatilidad financiera, seguida de un proceso de normalización en los precios de algunos activos -idealmente al compás del gradualismo que la Fed sea capaz de transmitir a los mercados.
 
 
Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.
 
Twitter: @joelvirgen