Opinión

Chris Christie en México

El gobernador de Nueva Jersey, el republicano Chris Christie, visita México esta semana con una misión comercial y de exploración energética, según el anuncio oficial. Christie pretende obtener una impresión de primera mano del proceso de reformas estructurales aprobadas en México.

Lo que verdaderamente está de fondo es la prueba en círculos internacionales de un gobernador republicano sin experiencia que busca la candidatura presidencial para 2016. Christie es célebre por su estilo frontal y espontáneo, carente de diplomacia y de visión global. El mismo gobernador ha reconocido en eventos públicos –el más reciente en Chicago– que no tiene las habilidades ni la preparación para hablar de asuntos internacionales.

México será su primera arena de entrenamiento, para construir una figura con empaque internacional capaz de llegar a la Casa Blanca. Ante el declive en la presidencia de Barak Obama, lo que sus detractores han calificado como su incapacidad para sostener una posición firme ante el mundo, el Partido Republicano está plenamente consciente de que el tema internacional, usualmente secundario frente al de la economía, será crucial.

Obama ganó con una distintiva capacidad de oratoria, pero también con un discurso pacificador, antibélico –en contraste con el militarista tono de George W. Bush– con una clara intención de reagrupar fuerzas y retirar presencia militar en el mundo. Eso le prometió a los electores y lo cumplió en 2011 cuando retiró por completo las tropas de Irak. A seis años de distancia el escenario es distinto. No solamente por el desastre de la guerra en Siria, el peligroso avance de la organización yihadista Estado Islámico, la ruptura del frágil equilibrio entre Israel y Palestina, el grave deterioro institucional de Irak, por hablar sólo del mundo islámico. Pero si agregamos la crisis de Rusia y Ucrania, la cada vez distante y desafiante posición china, lo cierto es que la esfera de influencia norteamericana ha retrocedido en los años de Obama.

Figuras destacadas del Partido Demócrata como la senadora Dianne Feinstein –decana del Comité de Inteligencia– se han permitido algunas críticas a su presidente, al que han calificado de “excesivamente prudente”. Lo cierto es que los republicanos saben que tienen la urgente necesidad de preparar aspirantes que tengan la capacidad de sostener debates globales y proponer soluciones a conflictos, especialmente si Hillary Clinton se convierte en la candidata demócrata. Clinton es una auténtica profesional en cuanto a experiencia internacional se refiere, no sólo por su posición como secretaria de Estado, sino por sus muchos años en el diseño y asesoría de política exterior al lado de su esposo. Christie aprovecha la visita a México para intentar desviar la atención de un escándalo que ha originado la investigación de un comité legislativo de Nueva Jersey.

En 2013 la oficina del gobernador ordenó el cierre de un puente causando graves consecuencias de tráfico. El alcalde de la comunidad afectada, Fort Lee, afirma que fue su castigo por negarse a apoyar la campaña de reelección de Christie. El comité investiga hoy si los mensajes de texto intercambiados entre el gobernador y una de sus asesoras, Regina Egea, son prueba contundente para determinar si la decisión fue política y no por razones de tráfico como la asesora sostiene. Christie aspira a ser candidato presidencial y pretende pulir su carrera política ensayando en México temas de comercio, seguridad fronteriza y colaboración.