Opinión

China sigue siendo motor y estabilizador del crecimiento económico mundial

 
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[China es uno de los países que muestra crecimiento en su sector manufacturero. / Bloomberg] 

En su último informe “Perspectivas Económicas Mundiales”, dado a conocer hace pocos días, el Banco Mundial redujo su previsión de crecimiento económico global a 2.9 por ciento para 2016. En el comienzo del nuevo año, los principales mercados financieros internacionales han sufrido una fuerte volatilidad. Los precios del petróleo rondan 30 dólares por barril y las monedas de las economías emergentes han registrado nuevas fluctuaciones. Este contexto adverso ha ensombrecido la recuperación económica mundial.

A pesar de que en el contexto del entorno económico y financiero internacional cambiante y complejo, China no puede mantenerse intacta y sus mercados bursátil y cambiario también han presentado ciertas fluctuaciones, sus datos macroeconómicos más recientes de 2015 publicados por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma han sido un punto brillante y han dado confianza a los mercados.

Los datos demuestran que la economía china se encuentra dentro de un rango razonable y que en general ha logrado avances y tiende a la mejora mientras se mantiene básicamente estable. En los primeros tres trimestres del año pasado, el Producto Interno Bruto de China creció 6.9 por ciento y se estima que el crecimiento económico en 2015 se ubicará en alrededor de 7.0 por ciento, cifra que estará básicamente acorde con las proyecciones. La situación del mercado laboral se mantiene estable; prueba de ello es que en los primeros 11 meses del año anterior se generaron 12 millones 510 mil empleos en las ciudades.

Se prevé que esta cifra ascienda a 13 millones para todo el año. Entre tanto, el alza de los precios ha sido moderada al reportarse una subida de 1.4 por ciento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En los primeros tres trimestres, los ingresos disponibles de la población se incrementaron en 7.7 por ciento, cuyo aumento supera el ritmo de crecimiento económico del país.

Aunque la economía china enfrenta gran presión a la baja, el país no ha desacelerado sus pasos para realizar reajustes estructurales y sus esfuerzos por lograr la transición y actualización económica han comenzado a rendir resultados.

Primero, destaca cada vez más el rol del sector servicios como pilar de la economía nacional. En los primeros tres trimestres de 2015 la tasa de contribución de este sector a la economía china aumentó de 48.1 por ciento en 2014 a 58.8 por ciento, mientras que la variable del sector industrial disminuyó de 47.1 por ciento en 2014 a 36.8 por ciento. Segundo, China ha obtenido avances en la construcción de una economía basada en el consumo. La contribución del consumo a la economía subió de 51.2 por ciento en 2014 a 58.4 por ciento y la contribución de las inversiones cayó de 48.6 por ciento del año pasado a 43.4 por ciento. Tercero, la capacidad de generación de empleos de la expansión económica se ha elevado sin cesar. En los primeros tres trimestres, cada punto porcentual del crecimiento económico creó 55 mil 300 empleos adicionales respecto del año anterior.

Por otro lado, a pesar de cierta ralentización, el ritmo de crecimiento económico de China aún es mucho superior al promedio de las principales economías mundiales y aporta cerca de 30 por ciento al crecimiento económico global. Seguir un camino de cooperación mutuamente beneficiosa y buscar una solución que permita a diversos países ayudarse unos a otros es una firme opción de China para hacer frente a los retos económicos globales. China desea promover una estabilidad básica de su moneda, el yuan, nunca ha manipulado el tipo de cambio con el fin de obtener ventajas competitivas desleales y también se opone a una guerra de divisas. La presión devaluatoria que enfrenta actualmente el yuan es provisional, y a largo plazo las fluctuaciones de doble sentido serán una nueva normalidad.

El rol de China como motor y estabilizador de la economía mundial ha sido reconocido por diversas partes. La presidenta brasileña Dilma Rousseff apuntó hace poco que la actual situación económica mundial es cambiante y que el ritmo de crecimiento de las economías emergentes ha descendido. Según ella, China ha desempeñado un rol de estabilizador y seguirá siendo un importante socio de cooperación de Brasil en sus esfuerzos por enfrentar los retos y buscar un nuevo crecimiento. Este fin de semana se llevará a cabo en Beijing la ceremonia de apertura del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII). Este año, China, que ocupa la presidencia pro témpore, será sede de la undécima cumbre del G20 en septiembre de este año en la ciudad oriental de Hangzhou, donde se gestarán nuevas esperanzas para la economía mundial que está viviendo momentos difíciles.

El autor es embajador de China en México.

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