Opinión

¿China está recayendo?

 
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¿China está recayendo?

El 15 de septiembre, The New York Times organizó un panel de discusión sobre la democracia y los negocios en el Foro de la Democracia de Atenas 2016. La discusión fue moderada por Paul Krugman. Los participantes fueron: Yasheng Huang, profesor de economía mundial y administración en el MIT; Ross LaJeunesse, director mundial de libre expresión y relaciones internacionales de Google; y Yanis Varoufakis, exministro de finanzas de Grecia. A continuación, la segunda de un fragmento, editado en dos partes, de la conversación.

Paul Krugman: Recuerdo que hace unos 20 años, cuando yo hablaba con personas de relaciones internacionales, tendían a ser muy optimistas sobre el futuro de las instituciones democráticas en el mundo porque la opinión era que conforme los países se enriquecieran, inevitablemente se volverían más orientados hacia la democracia; que las empresas demandarían un régimen más liberal. Ahora, no parece tan seguro. ¿Qué está sucediendo? Evidentemente, China destaca en este sentido.

Yasheng Huang: Tanto así que se le conoce como la teoría de la modernización, propuesta por Martin Lipsett en Stanford en los años 60.

Pienso que hay varios matices en eso. China ha seguido siendo un país autocrático y autoritario. Pero pienso que esta discusión es un poco demasiado binaria para mí. El verdadero meollo, pienso, no es la democracia contra la autocracia, es realmente si el país se ha vuelto menos autoritario con el tiempo. Soy chino, así que tengo un estándar muy bajo. Para mí, la cuestión relevante es si hoy China es o no menos a autoritaria que hace 20 o 30 años. Creo que podríamos discutirlo un poco, pero la respuesta tiene que ser: sí, es menos autoritaria.

El crecimiento económico y la expansión del mercado, el surgimiento del sector privado, más la tecnología de la información, han contribuido a una disminución de la naturaleza autoritaria del sistema político. Así que, esencialmente, hay una distinción entre avanzar a lo largo de la curva en oposición a darle un giro a la curva. China no ha llegado ahí, pero está moviéndose a lo largo de la curva.

Krugman: No tengo idea sobre China; soy totalmente ignorante. Pero la (cuestión]), si me pregunta a mí, ¿China es menos autoritaria que hace 20 años? Yo diría que por supuesto. Si me pregunta a mí, es menos autoritaria que hace tres años…

Huang: Seguro.

Krugman: ¿Qué está sucediendo ahí? Esta es una economía enormemente exitosa. ¿Cómo puede estar recayendo?

Huang: La economía no lo es todo, ¿verdad? Antes del liderazgo actual, China tuvo generaciones de líderes que no eran demócratas pero (que) tendían a una dirección liberal. Y este es uno de los grandes problemas de un sistema autoritario, porque la selección del liderazgo es un proceso muy impredecible. Nadie conocía las características de este líder actual antes de que fuera elegido.

Nadie sabía. Así que él tuvo mucho espacio de maniobra. Y decidió retroceder.

Para mí, esto es extremadamente preocupante. No me preocupa si China tiende hacia una dirección más liberal. Me preocupa si China está tendiendo a un retroceso.

Krugman: ¿Así que usted piensa que esto es más o menos un accidente, esto es algo personal, que el monarca resulte ser ese tipo de persona?

Huang: Pienso que, como científicos sociales, tenemos que reconocer que las historias han sucedido por contingencias. Hay muchas cosas que podemos incluir en nuestro modelo, y esta es una de ellas. Se tiene esta sacudida política exógena que lo inclina, que inclina al país en esta dirección.

Pero diré que no hay incompatibilidad entre la política y la economía.

Como resultado del retroceso político, la economía china va a sufrir. La confianza del sector privado está declinando. Usted y yo hablamos de una fuga de capital del orden del billón de dólares. Esto es votar con los pies.

Krugman: Ross, usted básicamente presentó un panorama optimista. La información quiere ser libre. La libertad se propaga. ¿Qué pudiera salir mal?

LeJeunesse: Pienso que cuando miramos al mundo y a las empresas en la actualidad, realmente ha habido una descentralización del poder bastante importante. La historia está llena de estos conglomerados que trabajaron mano a mano con el gobierno, en Estados Unidos y en todas partes alrededor del mundo.

Cuando uno ve al sector de la tecnología de la información, nos asustamos en Google todos los días, porque aunque hemos tenido tanto éxito, sabemos que la barrera para entrar… no hay otra que alguien que tenga una idea brillante. La historia del sector de la tecnología de la información está llena de los cadáveres de empresas que alguna vez consideramos inexpugnables. Tan increíble descentralización, pienso, del poder de los negocios, y del poder en general.

Antes del Internet, las casas editoras de periódicos, las productoras de televisión, los funcionarios gubernamentales, los magnates de los medios, determinaban lo que cada uno de nosotros consumía en términos de información, y cómo podíamos comunicarnos unos con otros. Y eso ha cambiado por completo. Es un lío, como he dicho.

(Pero) soy optimista, y le diré por qué. Porque pienso que lo abierto vence a lo cerrado siempre.

Lo veo en términos de esos países que están esforzándose mucho por hacer regresar a Internet a la caja. Están contratando a los mejores ingenieros que pueden encontrar, en ocasiones miles de ellos, y algunos de ellos están en Shanghái según sabemos, y están tratando de cerrar el Internet, censurarlo, controlarlo.

No me importa cuántos ingenieros o personas muy brillantes contrate un gobierno. Nunca van a ser tan inteligentes o tan poderosos como todos los que están afuera de ese edificio. Esa es la razón por la cual soy fundamentalmente optimista.

Twitter:@paulkrugman

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