Opinión

Chiapasiónate

Me chiapasioné durante las vacaciones, y encontré muchos amigos y conocidos chiapasionándose también; desde el exbanquero Javier Arrigunaga hasta el director del Centro Médico ABC, Alejandro Alfonso.
Al primero me lo topé en la subida al Chiflón, rumbo al Velo de Novia; al segundo, en una tienda de artesanías en Zinacantán, de compras.

Mi chiapasión no se derivó de los anuncios publicitarios del Piojo Herrera, ni de la selfie que se tomó el entrenador futbolero con el parachico de Chiapa de Corzo. Hace tiempo que tenía pendiente visitar este estado. Pero detecté un frenesí particular en los vacacionistas a esta entidad. Los extranjeros llegan por hordas y se placean por el Andador Guadalupano de San Cristóbal de las Casas. A muchos se les percibe el ánimo de aprender historia del zapatismo: visitan los cafés de la Revolución; escuchan a cantautores de guitarra en un bar de comida orgánica; o reflexionan mientras hacen fotografías de la profunda realidad mexicana.

Chiapas es el nuevo crisol de la paradoja mexicana del siglo XXI. En ese estado conviven los chamulas que pueden tener hasta tres esposas, con europeos avecindados en los pueblos mágicos. Ambos, sin embargo, ya detectaron el poder del turismo y lo que les provoca: prosperidad. Porque si había una duda del resultado final del zapatismo, no debe dudarse, se trata sin lugar a dudas del estado más promisorio en materia turística.

Luego de visitar Chiapas no me atrevería a calificar como desafortunado o excesivo el gasto publicitario del gobernador Manuel Velasco. En la capital del país se dice que es demasiado, pero a los chiapanecos parece darles igual. Velasco aparece en decenas de esquinas retratado junto a la gente de su estado, reportando resultados de su recién informe de gobierno, entregando ayuda a madres solteras, velando por los campesinos, inaugurando obra pública. El gobernador enfrenta un cambio de cultura pendiente en su entidad, pero trabaja en ello. En su informe dijo hace cuatro semanas que su programa de intercambio de armas por computadoras surtió efecto, y que cinco mil personas, mayoritariamente mujeres, acudieron a entregar armas a la plaza pública.

Velasco dice que su estado es el sexto con mayor crecimiento económico. La organización México Cómo Vamos asegura que hacia el segundo trimestre del año la productividad por hora trabajada se ha incrementado notoriamente ahí, hasta los 325 pesos. El estado es visiblemente seguro, su deuda pública ha disminuido, la gente está en lo suyo y el zapatismo ha quedado encumbrado en la percepción de la ciudadanía, casi como una expresión romántica de la transformación nacional reciente.

Presagio para 2015: chiapasionarse estará de moda.

Twitter: @SOYCarlosMota