Opinión

Cemex y la fusión
de Holcim con Lafarge

Durante los últimos 20 años el mercado global de cemento ha crecido a una tasa compuesta anual de aproximadamente 5 por ciento. Es una tasa muy significativa, que para el año 2012 permitió que el mercado mundial llegara a 3 mil 710 millones de toneladas. Las estimaciones más precisas estiman que esta tasa de crecimiento permanecerá, y que para el año 2017 el mercado llegará a 4 mil 800 millones de toneladas.

La fusión de Holcim con Lafarge, anunciada anteayer, reconfigurará dramáticamente el mercado de cemento del mundo, en razón de que la nueva empresa (que estaría operando a partir de 2015), ha visualizado que su actividad principal provendrá de mercados emergentes como América Latina y Europa Central. Todo América del Norte, incluido México, es estimado como un mercado de alto crecimiento.

La nueva Lafarge-Holcim tiene el potencial de ser tan grande, que las empresas fusionadas parecen haber pre negociado con la Comisión Europea la desincorporación de ciertos activos para evitar trabas regulatorias a su integración dado el alto riesgo de poder monopólico que tendrán. Las firmas han dicho que desincorporarán algunos activos en Europa. Esto significa que no ven otro camino competitivo viable más que fusionarse.

Holcim es una firma con amplia presencia en México. Lafarge, por su parte, había sido tímida en su incursión en nuestro país hasta hace aproximadamente dos años, cuando decidió unir fuerzas en una alianza firmada con Carlos Slim y Antonio del Valle, quienes con su empresa Elementia formaron una entidad denominada Fortaleza. Habrá que ver la opinión que llegase a emitir Jana Palacios, de la Comisión Federal de Competencia Económica, tras el anuncio de fusión, toda vez que, si la alianza de Lafarge con Slim-Del Valle permanece firme, tendremos a dos entidades con amplio poder de mercado: Cemex por un lado, y Holcim-Fortaleza por el otro.

Ayer los títulos de Cemex cayeron 2.72 por ciento. A pesar de ello pienso que el anuncio le habilita a seguir fortaleciendo su estrategia orientada a la agilidad y a la flexibilidad en muchos mercados. Cemex podría entrar en una lógica de selección de activos clave que sean desprendidos de la panza de Lafarge-Holcim (en 2013 Cemex adquirió las operaciones de Holcim en la República Checa, y combinó sus operaciones con la suiza en el mercado de España). Yo no veo que, aunque los títulos de la firma de Lorenzo Zambrano cayeron, el efecto de largo plazo sobre ella sea negativo.

Cemex no debe preocuparse. Esta batalla es global y quienes tendrán el problema de regulaciones anticompetencia y de obesidad post-fusión serán los señores de Holcim y Lafarge. Eso sí, Zambrano se va a graduar de doctorado en agilidad competitiva.

Twitter: @SOYCarlosMota