Opinión

Causas estructurales y coyunturales de la debacle del peso

En los últimos tres meses hemos visto al dólar estadounidense encarecerse de manera significativa respecto a la mayoría de las monedas del mundo, y en el caso concreto de México vimos cómo éste pasó de costar $13.25 pesos el 12 de septiembre de este año a una paridad de $14.789 el pasado 12 de diciembre (en México no hubo mercados ese día pero el peso se siguió cotizando fuera de nuestro país), lo que implica un aumento de 11.6 por ciento en el periodo.

Esto tiene muy nerviosos a muchos empresarios, no obstante como ya lo hemos comentado en esta columna, que en general es mucho mejor para México un dólar caro (competitivo) que uno barato porque fomenta las exportaciones en un contexto de debilidad del mercado interno que ha durado ya dos años. Además de que un dólar caro se traduce en más pesos para los mexicanos que reciben remesas (cifra que asciende a 22,129 millones de dólares en los primeros 10 meses de 2014), y también se traduce en más turismo en destinos nacionales tanto de visitantes mexicanos como extranjeros.

Ante la fuerte alza del dólar y la incertidumbre que se presenta, algunos analistas han mencionado que el billete verde regresará a niveles de $13.30 pesos hacía finales del año entrante. Sin embrago, la realidad es que nadie sabe cuál será el nivel del tipo de cambio vigente a finales de 2015, aunque si existen diversos elementos estructurales y coyunturales que muestran que la apreciación del dólar que estamos presenciando es de naturaleza diferente a los anteriores episodios que hemos vivido. Es así que se antoja complicado que en el corto plazo baje de precio. A continuación expongo los principales puntos que mantienen al dólar cerca de los $15 pesos y en nuestra perspectiva, harán que se mantenga caro por un buen tiempo:

1. Fin del programa de compra de bonos por parte del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED). El pasado 29 de octubre la FED concluyó su programa de compra de bonos más grande de la historia, y la señal que se ha dado es que el siguiente paso será aumentar las tasas de interés en Estados Unidos (actualmente en 0%) conforme se materialice la recuperación económica. Desde ese entonces los indicadores económicos de dicha nación han sido por demás positivos, ya que su PIB creció 3.9% en el tercer trimestre y crearon 321 mil empleos en noviembre pasado.

Estos datos han hecho que los analistas consideren que las tasas en Estados Unidos subirán más pronto de lo previsto, muy probablemente en el primer semestre de 2015, lo que encarecerá el costo del dinero. Esto a su vez, ha llevado a los inversionistas a ser más cuidadosos al elegir en qué países invertir sus recursos. Ya no hay el exceso de liquidez que caracterizaba a la economía mundial y ahora son más selectivos en función de los fundamentales macroeconómicos de cada nación.

Y pues dada esta situación, el déficit fiscal de México y los problemas sociales y de inseguridad que sufrimos, pues nuestro país no se ve tan bien como todavía lo hacía hace tres meses, y muchos capitales se han ido.

2. Caída en el precio del petróleo. Los ingresos de divisas por exportaciones de petróleo ascendieron a 49.493 mil millones de dólares (mmdd) en 2013, lo que representó el 13% del total de exportaciones de dicho año. En los primeros 10 meses de 2014 los ingresos por exportaciones de petróleo suman 37.349 mmdd, lo que representa el 11.3% del total de ingresos por exportaciones. La menor entrada de divisas al país tiene un impacto en la oferta de billetes verdes en México, pero más allá de este hecho hay factores que hacen pensar que el precio del petróleo se mantendrá bajo durante algunos años, a menos de que sucediera algún conflicto bélico relevante en la zona árabe o bien en Rusia.

Entre los factores que garantizan un precio del petróleo bajo para los próximos años están los siguientes:

a. Con las nuevas tecnologías, Estados Unidos ya es autosuficiente en materia petrolera o está a punto de serlo, aunque su costo de extracción es cercano a los 60 dólares por barril.

b. El Estado Islámico (ISIS) tiene bajo su control importantes pozos petroleros en el norte de Irak, y el petróleo que están extrayendo de estos pozos es vendido en el mercado negro a precios más bajos que los que vemos en las cotizaciones oficiales. Esto sin duda jala el precio internacional del petróleo hacía abajo. No se vislumbra el final de este conflicto en el corto plazo.

c. Un aspecto relevante que presenciamos es que Arabia Saudita tiene un precio de venta diferenciado para su petróleo que vende a Europa y a Estados Unidos. Sucede que dicha nación le vende el petróleo más barato a los Estados Unidos aparentemente con el fin de quebrar a los pequeños nuevos productores que tienen elevados costos de extracción; y pues esta es una de las razones por las que la OPEP no ha querido disminuir su cuota de producción. Este organismo internacional está dispuesto a inundar el mundo de petróleo con el fin de acabar con los nuevos competidores estadounidenses.

Mientras tanto, los bajos precios del petróleo han tenido implicaciones importantes para la economía estadounidense, ya que el precio de la gasolina ha bajado desde niveles cercanos a los 3.80 dólares por galón a menos de 2 dólares por galón. Esto equivale para los consumidores estadounidenses a una disminución de impuestos, lo que ha aumentado su ingreso disponible y ha impulsado el consumo, por lo que su recuperación económica es más sólida, lo que a su vez hace más factible que el alza en las tasas de interés en el vecino del norte ocurra en los próximos seis meses.

3. El nivel de equilibrio del tipo de cambio es de $14.43 pesos por dólar. En base a los diferenciales de inflación, acumulados de 1997 a la fecha, entre México y Estados Unidos el tipo de cambio de equilibrio es de $14.43 pesos; es decir, este es el tipo de cambio que compensa el alza de precios entre nuestro país y el vecino del norte en los últimos 17 años. Entre enero de 1997 y octubre de 2014 la inflación acumulada en México es de 191.8%, mientras que en Estados Unidos fue de 49.2%, por lo que ante la escasez de dólares el tipo de cambio tenderá a irse a su nivel de equilibrio y es justo lo que acaba de suceder.

4. La economía nacional no repunta y la caída en los precios del petróleo han menguado las expectativas de inversión extranjera directa que podemos atraer tras la entrada en vigor de la reforma energética. Este es un aspecto que ha pasado desapercibido en muchos análisis, pero es una realidad que con la debilidad del mercado interno y la caída en el precio del petróleo que vivimos es poco probable que lleguen grandes montos de inversión extranjera directa o de cartera. Hay naciones que están teniendo un mejor desempeño económico, como las asiáticas, y los capitales que están dispuestos a asumir cierto nivel de riesgo prefieren irse a las que si crecen.

5. Déficit fiscal de México. El gobierno federal, en aras de echar a andar la economía nacional a través de un mayor gasto público, este año incurrió en un déficit fiscal que representa el 1.5% del PIB, y para el 2015 el déficit fiscal representará el 1.0% del PIB. En un escenario de caídas en los precios internacionales del petróleo y el creciente gasto público, muchos inversionistas se preguntan qué va a hacer el gobierno federal en el año 2016 cuando ya no pueda adquirir coberturas petroleras que le aseguren los ingresos fiscales para mantener la borrachera de gasto público. Esta situación pone en situación delicada las finanzas públicas y lo ven los inversionistas extranjeros. Es posible que si no se anuncia un plan fiscal para 2016 las agencias calificadoras bajen la nota de la deuda soberana de México, lo que presionará aún más al tipo de cambio.

6. El mecanismo de subasta de $200 millones de dólares diarios cuando el dólar aumente en una jornada 1.5% en su valor no sirve. El haber establecido un margen de intervención del banco central cuando el tipo de cambio aumenta 1.5% implica que si hoy el dólar amanece en 14.80 pesos, pues antes de que el Banxico subaste un solo dólar, el tipo de cambio debería aumentar 22 centavos. Así, el tipo de cambio puede aumentar diario 15 o 20 centavos y el banco central no venderá ni un solo dólar.

Aunado a lo anterior, dada la excesiva tenencia de Certificados de la Tesorería (Cetes) por parte de inversionistas extranjeros en el orden de los miles de millones de dólares, el subastar 200 millones de dólares en un día no haría absolutamente nada para frenar semejante estampida. Esto fue algo que abordamos en su momento y de hecho Agustín Carstens nos previno hace un tiempo cuando dijo que México corría el riesgo de vivir “una tormenta perfecta” cuando los Estados Unidos normalicen su política monetaria.

7. Percepción de corrupción en México. Como ya se mencionó líneas arriba, cuando lo que abundaba en el mundo eran dólares (mientras estuvo vigente el QE de la FED), a los inversionistas les importaba poco las cualidades de los regímenes imperantes en los países donde invertían sus dólares. Pero ahora, cuando los dólares no son tan abundantes, desde luego que están poniendo ponen atención en las cualidades del gobierno mexicano, y lo que se está proyectando es corrupción. Para ilustrar esto tenemos que a finales de la semana pasada el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, estuvo de visita en Nueva York para hablar con inversionistas para explicarles lo que está sucediendo en México en el ámbito social; y en una de las entrevistas que concedió a la cadena CNBC admitió que nuestro país está en crisis.

Cuando dieron la nota sobre la visita en CNBC los conductores hicieron referencia del escándalo de la casa adquirida por la Primera Dama de México y el conflicto de intereses que representa a los ojos de los inversionistas estadounidenses; y en el fragmento de entrevista trasmitido en el noticiero la reportera le dijo a Luis Videgaray que si Bárbara Bush hubiera tenido una casa construida por la empresa Halliburton el presidente George W. Bush hubiese sido acusado en el Congreso. Si a esto le sumamos en nuevo escándalo por la casa que el secretario de Hacienda compró a Grupo Higa la percepción negativa respecto a México ha empeorado aun más.

Es por todas estas razones que vemos complicado que el dólar vaya a bajar de precio pronto, por lo que sería conveniente que la autoridad federal aproveche esta situación para apoyar decididamente a las pequeñas y medianas empresas que busquen incursionar en los mercados de exportación. Esto hará que la economía nacional tome impulso ante la fragilidad de la actual recuperación.

Finalmente, es importante mencionar que el Banco de México aún tiene un as bajo la manga para tratar de frenar la caída del peso, y es un alza en las tasas de interés. La eficacia de esta medida dependerá de qué tan rápido y en qué magnitud la FED suba las tasas de interés. Cabe recordar que hay naciones como Rusia, que ha visto al dólar aumentar en más de un 60% no obstante que ya llevó sus tasas de interés al 10.5 por ciento.

Director General GAEAP.

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