Opinión

¿Causalidad o mera coincidencia?

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OHL. (Bloomberg)

Los mercados financieros, en particular los mercados cambiarios y los de valores, se usan como un termómetro de los eventos que se van dando en un país o en una región. Usamos este termómetro cada vez con más frecuencia. Antes sólo algunos afortunados, como quienes tuvieran una terminal de Bloomberg, podían monitorear minuto a minuto las fluctuaciones del mercado. Hoy seguimos recurrentemente portales como Investing para darnos cuenta de los movimientos financieros prácticamente al mismo tiempo al que suceden los eventos.

Cada tuit del presidente de Estados Unidos que haya tenido que ver con México ha movido la cotización de la moneda mexicana. Este fin de semana vivimos un evento meramente nacional, que también movió los mercados cambiarios. Hacia el final de la jornada electoral, cuando empezaron a darse los primeros resultados, particularmente los de la elección del Estado de México, el precio del peso frente al dólar mostró una recuperación. Hay editoriales que llaman a la moneda mexicana la ganadora de la elección del domingo. Esas relaciones abren la puerta a una variedad de explicaciones que pueden ir desde lo causal hasta la coincidencia.

Así como hemos estado usando al tipo de cambio como un proxy del estado de ánimo del país frente a los embates externos, los mercados accionarios también reaccionan velozmente frente a las noticias. La teoría de los mercados eficientes dice que el precio de una acción incorpora toda la información disponible sobre la empresa de que se trate. Los resultados de las elecciones del domingo se convirtieron indudablemente en una pieza de información relevante para la formación de precios de una acción en particular: OHL.

Las acciones de OHL, la empresa constructora y concesionaria española, han perdido en el mercado de Madrid, de acuerdo a información de El País, 84 por ciento de su valor frente a su máximo observado en 2014. En el mercado mexicano la pérdida ha sido menor, alrededor de 50 por ciento. EL FINANCIERO señaló ayer que las concesiones de OHL en el Estado de México representan 50 por ciento de los ingresos de la empresa. Hoy OHL tiene tres concesiones operando ahí: el Circuito Exterior Mexiquense, el Viaducto Bicentenario y la autopista Atizapán-Atlacomulco que se encuentra en construcción. Tiene también, casi una tercera parte de la concesión del Aeropuerto Internacional de Toluca.

OHL ha estado desde hace años envuelta en escándalos de corrupción alrededor de sus operaciones en el Estado de México. Hay señalamientos de que la constructora española ha financiado de forma ilegal varias campañas, incluyendo la del candidato ganador en el Estado de México. Evidentemente, la empresa niega su participación en las mismas. Ante las voces que señalan estas operaciones ilícitas, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes pidió a OHL pruebas de que no había desviado recursos a las campañas. Curioso proceso. No se abre una investigación formal, sólo se le pide al involucrado que se manifieste sobre las acusaciones que se le hacen. De esta forma, OHL respondió a la SCT que no había hecho transferencias de recursos ilícitos a las campañas.

Si los procesos de licitación o de concesión fueran transparentes y se realizaran bajo el principio de viabilidad económica, tomando en consideración el interés público, cambios en las administraciones locales no deberían de afectar de forma sustantiva los flujos de la empresa. Cuando el criterio para la asignación es la amistad, el compadrazgo o el intercambio de favores, las cosas cambian.

Eso fue lo que los mercados leyeron de los resultados electorales del domingo. El lunes las acciones de OHL subieron 5.5 por ciento en la Bolsa Mexicana de Valores, habiendo alcanzado siete por ciento de incremento. Varios analistas financieros han señalado que la llegada al poder de Alfredo del Mazo representa una bocanada de alivio para la empresa. La permanencia del PRI al frente del Estado de México le da tranquilidad a OHL en la revisión de sus operaciones, le ofrece continuidad en las obras que ya está realizando y le abre la puerta a más concesiones en el futuro.

Pero esa misma continuidad priista le cierra la puerta a cualquier intento de rendición de cuentas, aniquila la apertura de investigaciones a fondo y mantiene la operación de los recursos públicos del Estado de México y del país bajo el tufo, cada vez más instalado, de la corrupción. México está en el mismo nivel de corrupción que tiene Sierra Leona, Azerbaiyán y Laos, de acuerdo a Transparencia Internacional. ¿Se atreverá el nuevo gobernador del Estado de México a hacer algo al respecto? Quizá es retórica la pregunta. Tal vez considere que el aumento en el precio de la acción no representa ninguna casualidad, sino que es mera coincidencia.

Twitter: @ValeriaMoy

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