Opinión

Caso Nisman: La verdad, una víctima más

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Argentina fiscal. (Reuters)

Desde que llegaron al gobierno Néstor Kirchner (2003) y Cristina Fernández de Kirchner (2007), la defensa de los derechos humanos y la lucha contra el terrorismo de Estado y el terrorismo internacional, se han convertido en verdaderas políticas de Estado.

Los juicios por la Memoria, Verdad y Justicia de los crímenes de lesa humanidad cometidos por las dictaduras cívico-militares, en el pasado, son un claro ejemplo en la región y en el mundo.

Frente a la parálisis, encubrimiento y desidia en la investigación y prosecución de justicia por los atentados en la embajada de Israel (1992) y en la AMIA (1994) el entonces presidente Kirchner creó, en 2004, la fiscalía especial para el caso AMIA, dotándola de ingentes recursos para lograr su cometido y el procurador general de entonces puso al frente de la misma al fiscal Alberto Nisman.

A pesar de ello, y transcurridos seis años sin avances, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner promovió el memorándum de entendimiento con Irán, que posibilitaba a los funcionarios judiciales tomar declaraciones, en un tercer país, a los ciudadanos iraníes supuestos sospechosos de los atentados.

Vale recordar que este memorándum fue aprobado por el Congreso argentino.

El fiscal Nisman se opuso fuertemente a esta posibilidad, que hubiera permitido avanzar en la investigación.

Tampoco cumplió las directivas del juez de la causa, Canicoba Corral, referidas a investigar la pista siria y a los participantes y encubridores internos del atentado.

Mas bien se ciñó a lo que le instruían agentes de inteligencia argentinos, de la CIA y el Mossad. Tal lo refieren los cables de la embajada estadounidense en Argentina (Wikileaks).

El fiscal Nisman, interrumpiendo sus vacaciones, presentó en la justicia (de feria judicial) la denuncia por encubrimiento contra la presidenta y el canciller Timerman.

Para que entendamos la gravedad de la misma, estamos hablando de que de haber sido ciertos los cargos, habría significado la destitución de la presidenta Fernández de Kirchner.

Una vez conocidos los fundamentos más importantes de la misma, fueron rebatidos y desmentidos.

El extitular de Interpol, Ronald Noble, calificó de falsas las afirmaciones del fiscal, respecto de que el gobierno hubiera solicitado el cese de las alertas rojas para los supuestos sospechosos.

El comercio con Irán no se incrementó a partir de la firma del memorándum, sino que decreció.

Los agentes de inteligencia mencionados como fuentes de información no pertenecían a la Secretaría de Inteligencia.

De allí que al gobierno argentino era al que más le importaba la presencia del fiscal Nisman en el Congreso, a fin de demostrar la inconsistencia y endeblez de su denuncia. Caracterización compartida por distintos juristas de renombre en nuestro país.

La muerte de cualquier ser humano siempre es dolorosa y lamentable. El gobierno de la presidenta Kirchner es el más interesado en que la justicia actúe eficazmente, [por lo que] ha puesto a disposición de la misma todos los instrumentos para el esclarecimiento de ésta, desclasificando archivos que pudieran tener conexión y retirándole el secreto al exagente de inteligencia Stiuso.

Entonces, la marcha convocada para el 18 por algunos fiscales, sobre quienes además pesan denuncias de organizaciones judías por su inoperancia en la causa de los atentados, cuando estuvieron al frente de la misma, se ha convertido en una manifestación política opositora al gobierno.

Por lo que no resulta para nada descabellado inscribir estos hechos en una operación política y mediática contra la presidenta, en un año electoral (elecciones presidenciales) donde se definirá la continuidad o no de este proyecto político.

Twitter: @PVacaNarvaja