Opinión

Casa Maauad

 
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Casa

Este es otro de los espacios independientes que busca estimular y renovar la escena artística en la Ciudad de México. Casa Maauad no es una galería, es una fundación sin fines de lucro que organiza residencias para artistas y curadores internacionales, con el propósito de promover la producción de arte contemporáneo.

El proyecto funge como un punto de encuentro entre los invitados internacionales y la escena local, y gira en torno a una casona porfiriana en la Colonia San Rafael. Su fundador, el artista Anuar Maauad, buscaba una casa y un estudio de trabajo, y encontró este espacio de unos dos mil metros cuadrados, construido en 1882, que más tarde se volvió una casa de citas, hasta caer en el olvido y convertirse en una vecindad. Fue así que Anuar pensó en renovar el sitio y transformarlo en un punto de encuentro para los creadores de arte y las instituciones culturales.

Desde 2010 invitan a trabajar en Casa Maauad a creadores y curadores en residencias de hasta 12 semanas, donde conviven con otros artistas locales que usan la casa como estudio, y al final de su estadía organizan una exhibición. Tienen un proceso de selección orgánico, algunos participantes son invitados, otros son elegidos a través de una convocatoria; reciben a alrededor de 12 artistas al año, quienes al final de la residencia donan una obra a la colección de la casa.

Este proyecto también se enfrenta a la problemática de cómo financiarlo. Cuenta con el apoyo de fundaciones culturales privadas, pero se ha topado con la dificultad de acceder a los fondos públicos.

Existen programas de apoyo al arte como el del estimulo fiscales a las artes, Efiartes, que organizan la Secretaría de Cultura y el SAT, y que en teoría ofrecen a este tipo de espacios la posibilidad de acceder a recursos por hasta 3.5 millones de pesos, pero en la práctica uno se da cuenta que son diseñados por personas ajenas al mundo del arte.

Los proyectos deben buscar un contribuyente que aporte dinero normalmente destinado al pago de impuestos, pero no puede exceder el 10 por ciento de ISR.

“Es demasiado complicado para proyectos como el nuestro, pues requiere de una infraestructura que no tenemos y además piden demasiados papeles como actas constitutivas y declaraciones de impuestos que pueden ser puntos sensibles para las empresas”, me explica Anuar.

Las dificultades no los abaten, al contrario, pareciera que este tipo de proyectos encuentran el estimulo en formas de resolverlas y en procesos de trabajo interdisciplinarios y colaborativos.

“Las posibilidades son infinitas. A mí me gustaría que el proyecto creciera y en un futuro construir en un sitio aislado un pabellón para la colección de la casa, con la participación de arquitectos, urbanistas y artistas, un poco como Marfa”. Anuar se refiere al famoso proyecto artístico que el artista Donald Judd creó en 1971 en ese pueblo del desierto de Texas que fue construido como una estación para surtir agua a la línea ferroviaria. En un principio Judd compró dos hangares, lo que le permitió realizar obra de mayor escala, y en 1976 compró dos ranchos que le permitieron empezar con el proyecto de residencias artísticas.

Más tarde, con la ayuda de la Dia Art Foundation de Nueva York, Judd adquirió el fuerte D.A. Russell que estaba desafectado y que transformó en un espacio de arte que pudiera acoger de forma permanente una colección de obras, y que fuera una especie de antimuseo, una opción para que el público pudiera relacionarse con el arte de otra forma.

Para visitar Casa Maauad se necesita programar una cita. Altamirano 20, Colonia San Rafael, www.casamaauad.com o a través de su página de Facebook.

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