Opinión

Carta a Santa Claus

Presidente de Sociedad en Movimiento.

Querido Santa,


Recuerdo en mi infancia, cuando era niño, muy niño, me traías todos los juguetes que te pedía. Ahora, viejo, muy viejo, quiero pedirte 10 obsequios para el 2015 ¿Cuento contigo?

1.- Que Enrique Peña Nieto haga lo necesario, pagando el costo político que esto represente, para recuperar la confianza perdida y gobernar con la fuerza que requiere su puesto, en este complejo país –el mío-, y bajo la difícil coyuntura por la que atravesamos.

La Casa Blanca, y casos similares de corrupción tanto en el sector público como en el privado, Ayotzinapa y otros hechos de violencia inaudita que padecemos, la falta de empleos dignos, la creación de riqueza económica que no levanta, el mediocre gabinete –salvo algunas honrosas excepciones- que lo rodea, son solamente unos cuantos de los muchos retos a vencer.

2.- Que la sociedad mexicana –nosotros, los ciudadanos- tomemos conciencia del importante papel que debemos desempeñar en el desarrollo del país. Transitemos de la crítica destructiva -a la cual estamos tan apegados-, a las propuestas concretas que se traduzca en políticas públicas que reflejen el sentir de la población.

3.- Que los diputados y senadores entiendan de una vez por todas, la dignidad que su investidura merece y la importancia de su función, en lugar de utilizar su puesto para un indebido tráfico de influencias de las cuales se derivan los actos de corrupción, a los que muchos de ellos están atados.

4.- Que los partidos políticos dejen de postular a sinvergüenzas o incapaces para ocupar los puestos públicos, reconozcan su gran responsabilidad ante la ciudadanía, y actúen en consecuencia.

5.- Que una o varias Comisiones de Ciudadanos debidamente calificadas revise el presupuesto de la federación, de los estados y municipios, y proponga la eliminación de gastos superfluos, la reducción de aquellos notoriamente exagerados y el re-direccionamiento de las erogaciones hacia los programas que impacten de manera más positiva a la población. Obligar al Congreso a que emita su opinión sobre la propuesta, y actúe en consecuencia.

6.- Que aprovechemos la oportunidad de que los presidentes municipales ya pueden ser reelectos después de sus primeros tres años de gestión, con el propósito de no reelegir a quienes hayan incumplido con su alta responsabilidad, y premiar con la reelección a los funcionarios dignos y capaces.

7.- Que el sistema de educación –hoy desastroso-, se sujete a los cambios pertinentes, muchos de los cuales ya han sido propuestos, en beneficio de nuestros educandos. Se ha cumplido razonablemente con la necesidad de que los niños cursen la primaria completa y se ha hecho un esfuerzo digno de mención para alcanzar la secundaria. Pero la calidad de la enseñanza deja mucho que desear…y al decir mucho, es mucho. Todos –o casi todos- estamos conscientes de esta situación. No dejemos pasar la oportunidad que ahora se presenta, para presionar a que se hagan los cambios que tengan que hacerse.

8.- Que los indígenas se sientan orgullosos de ser indígenas y reconozcamos en su cultura uno de nuestros grandes valores y así lo demos a conocer. Juntos, respetando su forma de pensar, encontremos las fuentes de trabajo que permitan a los indígenas salir de su pobreza mediante su propio esfuerzo. Acabemos de una vez por todas con la discriminación de la que son objeto por parte de la sociedad.

9.- Que todos veamos en la pobreza de 56 millones de mexicanos una deuda pendiente y actuemos en consecuencia. Cuestionemos la enorme cantidad de recursos que se han destinado a la solución de este problema por parte del sector público, sin el menor resultado, lo que significa que la estrategia está equivocada. Evitemos el asistencialismo y apoyemos la generación de empleos y de oportunidades para los más necesitados. Luchemos por reducir la brecha de la gravísima desigualdad entre los pocos mexicanos que tienen todo en exceso, y los muchos a los que les falta lo indispensable, y que esta acción sea no sólo motivo de consternación por una parte de la ciudadanía sensible al problema social que padecemos, sino se propongan y deriven acciones para corregir este severo problema.

10.- Que el sector empresarial reconozca el trascendente papel que juega en el desarrollo equilibrado del país, y se una al clamor cada vez más fuerte de generar empresas socialmente responsables en donde el ser humano esté al centro de su atención y a partir de éste haga negocios sustentables -cumpliendo con los requisitos fiscales-, que beneficien a los accionistas, a los trabajadores y a la sociedad en general. Los salarios de hambre deben pasar a la historia junto con la vergüenza de quienes los otorgan. Se requiere de salarios dignos en empresas socialmente responsables.

Querido Santa ¿es mucho lo que pido? Bueno, tienes un año y en algunos casos varios más, para darme gusto. Tú eres bueno, muy bueno, pero si te fallan las fuerzas, recurre al niño Dios porque Él si puede con todo, pero contando con que nosotros hagamos nuestra parte.

Gracias Santa, gracias anticipadas por atender mis peticiones.

Pd ¡Santa, Santa! me acabo de enterar de la liberación de Raúl Salinas de Gortari, acusado en su momento de asesinato, de robo, de tráfico de influencias entre otras muchas cosas. El viejo PRI asoma su cola de dinosaurio y nuestro país percibe el olor fétido de aquel pasado que debió quedar sepultado ¿En qué piensa el Señor Presidente? ¿Ya midió el costo político y las consecuencias que puede tener este hecho? Me cuesta trabajo contener mi rabia y como yo, seguramente, a muchos mexicanos.