Opinión

Carnitas y chicharrón caros en el Mundial

De acuerdo a Eduardo Barrera, director general de la Organización de Porcicultores del País (Oporpa), no sólo el precio de la carne de cerdo está subiendo, sino de todas las proteínas, incluyendo las aves y la carne de res. Como se sabe, el precio de la carne de cerdo ha experimentado incrementos importantes para el consumidor, con variaciones de más de 23 por ciento en el lomo entre mayo del año pasado y este mayo; y de hasta 84 por ciento en la chuleta ahumada. Grotesco.

Barrera afirma que hay un incremento en el precio internacional de la carne de cerdo. México no es autosuficiente en la materia, porque el consumo llega a 1.7 millones de toneladas anuales, de las cuales la producción nacional llega a 1.2 millones, dejando el resto a la importación, lo que al final del día acaba por imponer el precio.

Es cierto lo que dice la Oporpa. En Canadá, por ejemplo, los precios de la carne de cerdo han experimentado ascensos de hasta 12 por ciento en los últimos 12 meses, sextuplicando la tasa de crecimiento generalizada de la inflación en ese país. La inflación de los hot dogs, por ejemplo, es casi el triple de la inflación general canadiense. Recientemente, el vocero del Consejo Canadiense del Puerco declaró que las “cosas se pueden poner peor”.

Este será un año caro para las proteínas, lo que me lleva a pensar que reeditaremos el episodio de precios de alimentos que se vivió previo a la crisis de 2009, cuando se afirmaba que la creciente clase media china y la salida de la pobreza de millones en Asia y África empujaba el precio de los granos y las proteínas al alza. Ahora que hay una incipiente recuperación en la economía global, podríamos estar en el inicio de un nuevo episodio en la materia.

En Estados Unidos ya se prendieron los focos amarillos. El Departamento de Agricultura dijo que la inflación de la carne de res y de ternera llegará a 6 por ciento este año. Asimismo, el precio del huevo en ese país ha crecido más de 5.5 por ciento en lo que va del año.

Las carnitas y el chicharrón serán más caros durante el Mundial de Futbol. Afortunadamente la Profeco, de Lorena Martínez, ya detectó el problema, aunque quizá va siendo hora de que anuncie algún operativo de verificación para monitorear precios y evitar abusos en la temporada alta que inicia y que tendrá picos por el futbol.

La Oporpa dice que sólo el 1 por ciento de los lechones fue afectado por el virus de la diarrea que atacó desde hace un año a los puercos mexicanos, y que ese problema no está relacionado con el aumento en precios.

El escenario no se ve sencillo. Esta semana fue la crisis del estancamiento del PIB. La semana próxima podría ser la crisis de la carne de cerdo. Ojalá no.

Twitter: @SOYCarlosMota