Opinión

Carlos Slim, nuevo ideólogo empresarial


 
Me gusta mucho lo que está haciendo Carlos Slim: mutando su perfil para convertirse en uno de los ideólogos del empresariado mexicano. Desde el fallecimiento de Juan Sánchez Navarro no teníamos claridad total y sentido de avance sobre las ideas que motivan a los empresarios, hasta ahora que Slim está acentuando las propias, que bien podrían convertirse en universales. Veamos.
 
 
La más preclara de sus aportaciones es la propuesta de acortar la semana laboral y oficializarla en tres días de trabajo por cuatro de descanso, a fin de utilizar los beneficios de las tecnologías de información y dar amplio espacio a la familia, a la innovación, al esparcimiento, a la creatividad. La propuesta la había hecho en el seno de la ONU en 2012, y ahora ha vuelto al tema.
 
 
Slim no es el único en proponer un ajuste así. La New Economics Foundation publicó este 2013 el libro Time on Our Side, en el que propugna por una semana laboral más corta y con horarios de trabajo más flexibles. El texto es coautoría de expertos sociólogos, economistas y científicos medioambientales. Considérese esta frase extraída de ahí: “Es muy diferente el significado del tiempo dedicado a cultivar las relaciones íntimas que desarrollan el amor, la bondad, el cuidado y la proximidad física; que el tiempo que se intercambia por dinero”. Zoc. Se explica por sí solo. La New Economics Foundation sella sus aportaciones con esta provocadora frase: Economics as if people and the planet mattered.
 
 
Carlos Slim tiene todo para insertar su tema no sólo en la agenda global, y si bien es cierto que no es el único que lo ha propuesto, sí es quien tiene la posición preponderante y de mayor liderazgo para lograr que toda la sociedad lo aborde. ¿Qué le hace falta? Que escriba o coordine un libro al respecto; que acuda a todos los foros a explicarlo; que patrocine investigación académica sobre los beneficios del esparcimiento y las horas trabajadas; que conmine a otros empresarios y jefes de estado a debatirlo; y, muy importante: que le pague a un buen despacho de abogados para que redacte una iniciativa de ley local (quizá en el DF) y cabildee con legisladores para que su iniciativa se vuelva ley. Porque por algún lugar hay que empezar.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota