Empresas no lucrativas y su aporte a la comunidad
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Empresas no lucrativas y su aporte a la comunidad

COMPARTIR

···

Empresas no lucrativas y su aporte a la comunidad

06/04/2018

En otras ocasiones hemos hablado sobre la importancia de las empresas no lucrativas, llamadas así por no tener afán de lucro pues el remanente que obtienen no se reparte, se reinvierte (aunque esto no significa que no deban tener finanzas sanas, ya que sus ingresos deben ser superiores a sus costos o estarían en peligro de desaparecer).

La gran diferencia es su “producto” o como ahora se estila llamarle su “propuesta de valor”. El dr. Carlos Llano afirmaba: “Un negocio provee un producto o un servicio, un ente gubernamental implementa programas o políticas, pero una empresa no lucrativa hace algo diferente: Su “producto” es un ser humano diferente (mejor) ...”. Las empresas no lucrativas son agentes de cambio humano.

Un ser humano mejor. Así entendemos a empresas no lucrativas como la Cruz Roja, que salva accidentados; Alcohólicos Anónimos, que ayuda a enfermos de alcoholismo a curarse, o el movimiento Scout, que resumidamente se define como escuela de ciudadanía.

En un artículo ya clásico 1, el Gurú del Management, Peter Drucker señalaba lo que las empresas lucrativas pueden aprender de las no-lucrativas, principalmente: la claridad e importancia de su misión (están “hechas” alrededor de ella”), lo bien que transmiten dicha misión, el cuidado que tienen con los recursos (siempre escasos), la importancia que tienen que dar a los clientes (los “usuarios” de su producto-servicio) y el esmerado cuidado con que tratan a su personal (mayoritariamente compuesto por voluntarios, que no cobran sueldo y que tienen que estar muy convencidos de la misión). Drucker afirma que estas empresas no lucrativas al mejorar a las personas les transmiten una serie de valores, que otros entes de la sociedad no hacen.

Un ejemplo vivo

Una de las no lucrativas más importantes en el mundo es el movimiento Scout, que tiene 40 millones de miembros, repartidos en 224 países y territorios, dirigidos por 7 millones de voluntarios2.

Su Misión: Contribuir a la educación de los jóvenes a través de un sistema de valores, buscando construir un mundo mejor, haciendo participar a sus miembros en un proceso educativo no formal, haciendo de cada individuo el principal agente de su desarrollo independiente, solidario, responsable y comprometido y ayudando a establecer un sistema de valores basado en principios espirituales, sociales y personales expresados en la Promesa y la Ley Scout.

Esta misión se vive con el servicio a los demás, el contacto con la naturaleza, con aprender haciendo (y aprender jugando), con un sistema de equipos (grupos auto dirigibles) y, formando en el proceso mejores ciudadanos (personas integras y libres, servidoras de los demás, creativas y con una vida espiritual con sentido trascendental).

Uno de los grupos que ejemplifica bien esta Misión es el grupo 51, de la parroquia de la Santa Cruz, en Jardines del Pedregal. Éste fue fundado por el padre Luis Cervantes MSpS hace 60 años y actualmente tiene 147 integrantes. Siempre se ha destacado por la labor social que realiza: en esta semana de Pascua, por ejemplo, organizó un campamento de una semana para 85 niños de escasos recursos con el fin de que experimentaran los valores del movimiento Scout, reflexionaran acerca del cuidado del medio ambiente, y tuvieran una sana convivencia.

Los integrantes del grupo 51 hacen una campaña de procuración de fondos para financiar esta actividad que se realiza desde hace más de 40 años. Además, realizan actividades de servicio social a favor de la comunidad como:

Ayuda en la Casa de Refugiados provenientes de Latinoamérica (labores de limpieza, cocina). 

Apoyo en Hábitat para la Humanidad. 

En desastres naturales apoyar a la Cruz Roja y abrir centros de acopio.

Ayudar en la Sierra Tarahumara y en el desierto de Wirikuta (SLP) en tareas de comunidades (jardinería, carpintería, construcción, juegos para los niños, donativos en especie, cursos de primeros auxilios a las familias y de asesoría financiera, etc.)

Reforestación, visitar asilos, orfanatos (cantarles, llevarles detalles)

Pintar banquetas, topes, botes de basura, recoger basura. 

Así, los integrantes del grupo 51 ayudan a su comunidad, al mismo tiempo que se van formando a sí mismos en temas de solidaridad, orden, laboriosidad, interés por los demás, etc.

Para terminar, me viene a la memoria lo que le escuché a un presidente del Movimiento Scout en México: “Sale mucho más económico inculcar valores al estilo Scout en niños, niñas y jóvenes que tener que rehabilitarlos cuando, desgraciadamente, caen en el círculo vicioso de drogadicción, crimen y violencia”, se trata de algo que, el grupo 51, lo ha tomado en serio.

1 ¿Qué podemos aprender de las empresas no lucrativas; What business can learn from nonprofits?”, Peter Drucker, Harvard Business Review Julio, 1989.

2 Datos de la Organización Scout Mundial, 2017 (https://www.scout.org/es)

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.