BC: ganó el Pacto, no PAN ni Madero
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BC: ganó el Pacto, no PAN ni Madero

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Opinión

BC: ganó el Pacto, no PAN ni Madero

09/07/2013

 
Tanto condicionó el presidente nacional panista Gustavo Madero la elección de gobernador en Baja California al Pacto por México, que ahora no sabe cómo explicarle a los panistas que el partido no se consolidó en esa entidad por sí mismo sino por una concertacesión con el gobierno federal.
 
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Si se quita BC, el PAN en realidad tuvo un estancamiento, con indicios de retroceso. Y en el caso de BC, Madero se vio como personaje de Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll: correr cada día más aprisa para mantenerse en el mismo lugar.
 
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En este contexto, el PAN debería de hacer mejor sus cuentas: en BC el candidato panista a gobernador perdió hoy votos respecto a los logrados hace seis años, con la circunstancia agravante de que en seis años subió el padrón electoral en más de 305,000 personas.
 
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De confirmarse las cifras en el reciento por los errores del PREP, los datos comparativos debieran de preocupar al PAN, no entusiasmarlos:
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--El candidato actual Francisco Vega logró 391,454 votos, contra 436,360 del candidato panista y gobernador panista actual José Guadalupe Osuna, una pérdida de casi 45,000 votos.
 
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En cambio, el candidato priísta actual Fernando Castro Trenti logró 366,387 votos, contra 380,000 del candidato priísta en el 2007 Jorge Hank Rhon, una baja de menos poco más de 14,000 votos.
 
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Y el otro dato revelador: en este 2013 el candidato panista a gobernador le habría ganado al priísta sólo por 25,000 votos, en tanto que hace 6 años la ventaja fue de más del doble: 55,000 sufragios.
 
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En Oaxaca el PAN también tuvo un tropiezo fuerte: el candidato panista-perredista impuesto por el senador panista Javier Corral, Francisco Reyes, perdió ante el PRI, en lo que ha comenzado a asumirse como el regreso del PRI a Oaxaca ante el fracaso del gobierno aliancista.
 
En el 2010, el candidato aliancista a la alcaldía de la capital ganó con 64,623 votos, el 52.6% de los votos, en tanto que en este 2013 el candidato aliancista PAN-PRD apenas logró 33,000 votos, el 38.6% de los votos; la caída fue de casi 32,000 votos y una pérdida de 14 puntos porcentuales.
 
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Los votos en este 2013 del candidato del PRI revelan más bien el deterioro del PAN-PRD que el avance del PRI, pues pasó de 44,175 votos hace 3 años a 33,457 sufragios, del 36% de antes a 39.6% hoy. La baja en la participación electoral también benefició al PRI. Y en diputaciones locales el PAN-PRD perdió 2 distritos y el PRI aumentó 2 distritos.
 
 
Y en la batalla del PAN contra el gobierno priísta de Veracruz comandada por el ex priísta, ex gordillista y neopanista Miguel Angel Yunes Linares, el PRI se consolidó y le quitó importantes posiciones regionales al panismo, a excepción de la alcaldía de Boca del Río. En el fondo, la debacle del PAN en Veracruz fue responsabilidad de la decisión de Madero de confiar en Yunes y su agenda de resentimiento político.
 
El problema de Madero se localizó en dos errores estratégicos: condicionar su presencia en la presidencia del PAN a concertacesiones con el PRI y a elecciones locales no estratégicas. A ello se debe agregar el otro dato singular: el PAN evitó la debacle por su alianza con el PRD, mandando el mensaje de que por sí solo el PAN estaría por debajo de las expectativas. Y con el dato final de que aún en la sumatoria de PAN-PRD el PRI se consolidó.
 
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Al final, Madero y el PAN quedaron atrapados en su propia telaraña: BC fue una concertacesión política del gobierno federal porque se le dio más prioridad al Pacto que a la competencia electoral democrática. Así que en BC no ganaron Madero ni el PAN sino el PRI y el Pacto. Y ahora Madero está obligado a apoyar las profundas reformas del IVA y de Pemex, a cambio de una gubernatura no estratégica sino simbólica.
 
 
Twitter: @carlosramirezh
 
Correo: carlosramirezh@hotmail.com

 
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Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.