Opinión

Caricaturas y distorsiones de la fuerza laboral

 
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ME. La era de los Bush se acabó.

Desde hace un tiempo ha sido obvio que Jeb Bush está quemado. Sin embargo, recientemente se volvió un pan francés tostado: luego de hacer un chiste completamente erróneo sobre las semanas laborales francesas, el candidato presidencial republicano se disculpó por el error.

¡Tonto! Tal como lo dejó en claro National Review, los hombres de verdad no admiten errores, y ni hablar de disculparse: “Ofrecer disculpas a los franceses no le hará ganar puntos a Bush dentro del electorado primario del Partido Republicano”, escribió John Fund, corresponsal de asuntos nacionales de la revista. “Quizá demuestre que es un caballero, pero también muestra que carece del instinto asesino de su padre y su hermano cuando se postularon para la presidencia”.

Vaya, vean a Ben Carson.

Pero, la verdad sea dicha, los franceses se merecen una disculpa de parte de muchos comentaristas y políticos estadounidenses. Si usted cree que Francia es una nación donde todo mundo es holgazán o está desempleado, en comparación con el esforzado Estados Unidos, no solo está repitiendo una caricatura, sino que está repitiendo una caricatura que ha sido obsoleta durante muchos años. Los franceses efectivamente se toman más vacaciones que los estadounidenses, pero en sus mejores años laborales tienen mucha más probabilidad que nosotros de estar empleados.

Cada vez que menciono este hecho, recibo correos electrónicos de gente que insiste en que debo estar equivocado y exige una corrección. Y hasta comentaristas bien informados parecen estar mal informados sobre este punto. Por ejemplo, Justin Fox -aunque no se equivoca en lo que escribió en una columna reciente para Bloomberg sobre el gasto en seguridad social (léala aquí: bv.ms/1MCjmQz)- no parece ser consciente de que la menor participación general de la fuerza laboral de Francia es totalmente resultado de la jubilación anticipada y del menor empleo entre los jóvenes, lo que a su vez refleja en parte que los estudiantes no tienen que trabajar mientras están en la universidad.

Por supuesto, dicho éxito en el empleo no debe pasar en países con estados benefactores generosos, como el de Francia. No obstante, la gente debería saber que la imagen que tiene de Francia es muy equivocada.

Twitter:@NYTimeskrugman

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