Opinión

Cambios y señales

 
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Enrique Peña Nieto, presidente de México, anunció cambios en su gabinete, tras la renuncia de Luis Videgaray como secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP). El jefe del Ejecutivo designó a José Antonio Meade como nuevo titular de la SHCP, y a Luis E

El enroque y la salida anunciados por el presidente Peña Nieto a su gabinete desconciertan y apuntalan estrategias y figuras.

Luis Videgaray es sin duda el hombre más cercano y de mayor confianza de Enrique Peña Nieto. Es un hombre brillante, operador político afinado, mesurado y con visión, cuya gestión al frente de Hacienda ha dejado un saldo complejo para el país. No se trata de irresponsabilidad o incapacidad personal, sino de los malos y difíciles tiempos que enfrentó. La crisis internacional del petróleo, los commodities, el derrumbe de nuestra producción, los mercados y su especulación con un peso de elevada operación cambiaria, colocaron a Hacienda y a su titular en una situación de continua presión y encrucijada constante. Hay muchas voces que se alzan en estos días para satanizar a Videgaray, para señalar su deficiente reforma fiscal, su cuestionada reforma financiera. Los niveles de deuda en relación al PIB, la debacle de la paridad cambiaria y sus desencuentros con el empresariado mexicano se consideran causas indudables de su salida.

Tal vez el clavo final del ataúd, como escribió alguien, fue la fatídica y desastrosa visita de Trump a México, cuyo daño e impacto en la opinión pública están hoy fuera de duda.

Con todo, me resulta inverosímil que el presidente Peña Nieto envíe al doctor Videgaray a su casa. Hace tiempo surgía la versión de su posible candidatura a la gubernatura mexiquense, que hoy, a la luz de los acontecimientos, se ve casi imposible. ¿Una embajada tal vez? ¿Una representación en un organismo internacional? Habrán de pasar algunas semanas para leer la críptica línea de con el tiempo se entenderán los cambios.

El enroque en Sedesol es desafortunado porque Luis Miranda, compadre y amigo cercanísimo del presidente, pareciera que llega a esa entidad con encomienda político-electoral. Las disputadas elecciones en el Estado de México serán claves para que el PRI pueda mantener un nivel de competitividad hacia la presidencia en 2018. Una derrota en la entidad del presidente Enrique Peña Nieto sería la antesala para la salida del PRI de Los Pinos. En este contexto, pareciera que el nuevo secretario Miranda tendrá bajo su trabajo orquestar la distribución de programas y recursos hacia los municipios mexiquenses. Mucho dinero que asegure una base electoral tricolor, leal y comprometida con quien pueda ser el candidato del PRI.

En los momentos que vive el país, con los desastres presupuestales, de deuda y de desvío de recursos en Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo, Nuevo León y otros más (ahora se agregan Zacatecas y la Coahuila de los Moreira), parece una medida arriesgada del presidente jugar 'el todo por el todo' con Miranda en Sedesol. El nivel de escrutinio público, de vigilancia de la sociedad civil, de supervisión de los partidos será muy estrecho y estricto para tan delicada operación.

Si en los siguientes días y semanas observamos un cambio continuo de delegados de Sedesol en diversas entidades, especialmente en el Estado de México, será la confirmación de que el operativo y la encomienda están en marcha. No perder el Estado de México, bajo ninguna condición, o mejor dicho, cueste lo que cueste.

El doctor Meade regresa a terreno conocido. Su prestigio personal, su institucionalidad al Estado y al gobierno, se probó con creces en esta semana de crisis, donde apareció en diario nacional a defender como victoriosa la visita del candidato republicano. Es un profesional de elevada categoría, que suma enormes cualidades de estrategia, operación, honradez y sencillez, talentos no menores en esa oficina y en esta administración. Enfrenta desde hoy un escenario gravemente adverso. El primero será el ajuste presupuestal y el superávit primario, que serán metas difíciles de alcanzar. Deberemos estar muy atentos a las áreas, dependencias y programas que sufren los recortes para comprobar la instrucción presidencial: no sufrirán las familias mexicanas, sino los gastos de gobierno. Pero luego vendrán retos como mantener, con el viento en contra, márgenes de crecimiento económico, paridad cambiaria, precios del petróleo, más lo que se presente. Vaya momento para asumir la Secretaría de Hacienda.

Twitter: @LKourchenko

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