Opinión

Cambio histórico

Con la nueva Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, publicada el 14 de julio pasado, se crean las condiciones regulatorias que permitirán llevar un buen número de beneficios a favor de millones de consumidores y usuarios de estos servicios. Se fijan reglas claras para que los actuales concesionarios sigan trabajando y desarrollando sus actividades, además de que se crean los incentivos necesarios para que haya nuevos competidores.

Es sin duda una gran noticia para la población en general, que no se debe escatimar, que tiene una profunda visión social y un serio impulso a la economía del país.

La nueva legislación rompe por completo la evolución inercial de un sector clave de la economía que, si bien con porcentajes de crecimiento superiores al conjunto de la actividad económica, también se había caracterizado por haber entrado en un proceso de estancamiento que sólo favorecía la concentración cuasimonopólica.

Un mercado semiparalizado con tarifas altas y servicios deficientes, según lo habían venido mostrando y demostrando diversos índices y reportes de organismos internacionales sobre la materia, públicos y privados.

Muchos de los beneficios de la nueva legislación se darán en el corto plazo y otros más en el mediano y largo plazos. Destaca:

La eliminación del cargo por el servicio de larga distancia, lo que reflejará una disminución real y tangible en la factura que se pague con ahorros cercanos a 20 mil millones de pesos para los consumidores mexicanos, lo que sucederá a partir de enero de 2015.

La eliminación de los cobros de “roaming” o usuario visitante, lo que significa que si usted viaja a otros estados de la República, fuera de tu región de cobertura, no se van a cobrar cargos por usar la red.

La consulta gratuita del saldo del teléfono celular, sin condicionamientos para adquirir más tiempo aire, además el saldo en los planes de tarjetas prepagadas no expirará.

Se acaba con la práctica de vender equipos bloqueados, que sólo funcionan con una compañía en particular, lo que evitaba que los usuarios se cambiasen a otra compañía con un mejor servicio, y se podrá conservar el número telefónico.

Habrá dos nuevas cadenas de televisión con señal digital en todo el país, por lo que la población ganará en opciones de contenido aspirando a que haya mejores noticiarios, series, espectáculos, editoriales, asegurando pluralidad y acceso a la información.

Se fortalece el proceso de transición a la televisión digital, conocido como apagón analógico, que dará paso a señales digitales de mayor calidad; además, hay que recordar que está en marcha un programa de subsidios públicos para entregar aparatos de televisión con acceso a internet, por lo que los equipos beneficiarán a cerca de 14 millones de hogares.

El nuevo marco jurídico es histórico y está claramente dirigido a impulsar el desarrollo del sector de las telecomunicaciones y radiodifusión como áreas prioritarias para fomentar el crecimiento económico, la competitividad del país, la creación de empleos, la innovación tecnológica y, también, el fortalecimiento de la democracia.

Correo: politica@elfinanciero.com.mx