Opinión

Cambio climático y CO2

En la atmósfera de la tierra existen alrededor de 2.3 x 10 a la 12ava potencia, 2,300 billones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), el cual constituye alrededor del 0.03% al 0.05% de la masa total del planeta.

El dióxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y no tóxico en condiciones estándar formado por la combustión incompleta de combustibles fósiles. Europa depende en gran medida del carbón. Se calcula que para 2030 el 40% de los gases de invernadero provendrán del petróleo y carbón. Altas concentraciones de CO2 producen sofocación debido al desplazamiento del oxígeno que utilizamos para respirar. Su densidad es de 1.9769 gr/lt a 0°C.

El dióxido de carbono es soluble en agua y es un subproducto de procesos industriales, el más dañoso es el producto de la quema de combustibles fósiles como el petróleo, carbón y gas. Se usa también en refrescos (4 volúmenes), en extinguidores de incendios, como refrigerante y para mover automóviles y camiones. Por todo ello es un contaminante del aire. Aunque no es tóxico, la presencia de CO2 en la atmósfera afecta el balance de la conservación del clima, afecta al cambio climático e incrementa los desastres naturales.

El dióxido de carbono es el gas que afecta en una alta proporción al medio ambiente y es responsable del 60% de los efectos de invernadero. Ha estado presente en la atmósfera de la tierra más de 4.6 billones de años de su historia geológica. Es volátil y permanece en el aire aproximadamente cien años. Al quemar combustibles fósiles se libera el dióxido de carbono almacenado por millones de años.

La alta deforestación -como en México-, libera el carbono almacenado en los árboles ocasionando que menos dióxido de carbono sea removido del ambiente.

Desde la Revolución Industrial, 1760-1870 la concentración global de CO2 en la atmósfera por la industrialización se ha incrementado 40%.