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ILAB

Bajo este reto, un modelo que produce ideas y empresas innovadoras disruptivas nació en Veracruz con resultados que parecen señalar que van por camino correcto.

La iniciativa lleva por nombre ILAB y se define como un “laboratorio de ideas que genera modelos de negocio de alto impacto, startups escalables que generarán empresas disruptivas con garantías de generar cambios estructurales” y obtener claros beneficios para jóvenes que por lo regular acaban reproduciendo las líneas de vida de sus padres y abuelos.

Inserto en Veracruz, con centro de operaciones en Xalapa, este modelo de preincubación e incubación de alto impacto está destinado al apoyo de los jóvenes veracruzanos sin oportunidades a la vista para mejorar su futuro.

ILAB es un modelo original, creado en México por Víctor Moctezuma, que arrancó en 2014 gracias, primero, al apoyo del gobierno del estado de Veracruz y posteriormente apuntalado por el Inadem. En su muy corta vida, poco más de un año, ha sido capaz de generar cuatro generaciones de negocios innovadores que en conjunto arropan a casi 150 muchachos veracruzanos.

Las generaciones se cuentan en periodos de cuatro meses que es lo que dura la experiencia de un Booth Camp, que es uno de los vértices de esta iniciativa de apoyo al emprendimiento.

Los otros vértices son: la incubadora de alto impacto y un laboratorio de creación de ideas innovadoras.

Todo inicia con visitas que hacen los ejecutivos o líderes de área de este ILAB a escuelas tecnológicas y universidades públicas o privadas para invitar a los muchachos de la entidad a acercarse a la posibilidad de ser apoyados por esta iniciativa.

A aquellos que aceptan la posibilidad, ya en las instalaciones de ese centro de innovación se les hace una entrevista, se les pide que hagan un escrito en el que digan por qué creen necesario llevar el proceso de incubación con ellos, se les hacen un test de creatividad y por último un estudio socioeconómico del que surgirá el porcentaje de apoyo que requiere el muchacho para no dejar su trayecto dentro del ILAB.

El costo por estudiante es de 50 mil pesos a lo largo de los cuatro meses, pero por lo general, los muchachos realizan una aportación simbólica de mil pesos a lo largo de esos cuatro meses.

El costo de operación ha sido respaldado en su primer año de ejercicio, tanto por el gobierno del estado de Veracruz con un millón y medio de dólares como por el Inadem con dos tramos de 37 millones de pesos en conjunto.

Pero hay otro apoyo que no necesariamente se puede monetizar de manera fácil y es uno de los grandes puntales de esta iniciativa veracruzana: la presencia del MIT, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, con el que se tiene ya firmado un acuerdo de colaboración conjunta gracias al cual maestros, estudiantes de posgrado y estudiantes próximos a egresar de ese prestigiado centro educativo con especialidad en el tema tecnológico, realizan mentorías en favor de los muchachos veracruzanos para que mejor aterricen sus futuras empresas.

También realizan talleres o dinámicas de preparación para que los proyectos empresariales puedan hacer buenos papeles en concursos internacionales de startups. Lo que hacen los estudiantes, maestros o mentores del MIT es “colocar inyecciones de esteroides” a los proyectos de los muchachos veracruzanos para aprovechar al máximo su potencial disruptivo y capacidad de sobrevivencia en el mercado.

Los inversionistas de riesgo están muy atentos a esta experiencia innovadora. Seguiremos el tema el viernes en la edición online.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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