Opinión

Cámara escondida

Las propiedades confiscadas al jefe criminal Servando Gómez mejor conocido en el bajo mundo como La Tuta, tienen una particularidad: eran los lugares favoritos del cabecilla de Los Caballeros Templarios para videograbar sus reuniones con personalidades de todos calibres.

Son inmuebles localizados en el municipio de Tumbiscatío, donde hoy las autoridades federales saben que sirvieron como locaciones para que La Tuta realizara sus encuentros con ediles y uno que otro comunicador, a quienes puso bajo los reflectores de la cámara escondida.

Por lo pronto, se sabe que han comenzado a peinar estos refugios para ver si encuentran alguna otra pista del principal prófugo de los últimos tiempos, que según el Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, “anda a salto de mata”.

Concesionario cachirul


Por cierto que siguiendo en Michoacán, de la información que aportó ayer el procurador de la entidad, Martín Godoy Castro, llamó mucho la atención otro dato, el de la gasolinera de La Tuta.

Porque si bien se sabe que se la quitó al dueño, eso no ocurrió hace dos o tres meses, sino que la tenía funcionando bajo las órdenes de La Tuta desde hace dos años. Y así alguien permitió que funcionara. ¿Cuántas cosas más se permitieron en Michoacán?

Como el cuetero

La sesión de hoy en el Instituto Nacional Electoral (INE) será especialmente maratónica. Y el plato fuerte será la votación del acuerdo de la Comisión de Vinculación para nombrar a los 126 nuevos consejeros que integrarán los 18 Órganos Públicos Locales Electorales.

Desaparecer a los antiguos institutos electorales para crear nuevos organismos cuyos integrantes serían sancionados por el INE, es uno de los cambios de fondo que trajo la reforma política. Pero aunque Lorenzo Córdova garantice el blindaje contra la intromisión de gobernadores y partidos, y al final del día se instalen los nuevos OPLE, puede usted apostar a que el INE quedará como el cuetero. Ni modo.